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La Política es Verbo, no Sustantivo…

Posted on 10 May 2010 by jesus

NapoServicios de Long Island Al Día

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Por: Napoleón Montes

napo.montes@gmail.com

Durante mi último viaje a la Argentina, mientras regresaba a Buenos Aires desde Espartillar, una pequeña población a unos 500 kilómetros al sur-oeste de la capital, tuve la oportunidad de escuchar el programa radial de Mariano Grondona. Para aquellos quienes desconocen quién es Mariano Grondona, él es uno de los intelectuales mas prominentes de aquella gran nación suramericana. Mariano Grondona es sociólogo, politólogo y abogado de carrera, además ha sido catedrático de la prestigiosa Universidad de Buenos Aires y de la mundialmente reconocida Universidad de Harvard en Boston, Massachussets.

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Empresarios salvadoreños rechazan giro al socialismo

Posted on 04 May 2010 by jesus

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Los gremios empresariales de El Salvador tildaron de “desatinada” la propuesta del vicepresidente del país y dirigente histórico de la ex guerrilla izquierdista, Salvador Sánchez Cerén, de conducir al país al socialismo tras argumentar que el sistema capitalista “se agotó”.
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En el socialismo no cree ni Castro

Posted on 22 March 2010 by jesus

Guillero FariñasPor: Diego Alarcón Rozo
Entrevista con el disidente Guillermo Fariñas.

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Después de 24 días de huelga de hambre y sed, el dolor de cabeza ya hace parte de la cotidianidad de Guillermo Fariñas, como si se tratara de una característica innata de su cuerpo. No obstante, lo que sí le resulta extraño últimamente es que a veces, cuando se mueve o se levanta, pierde la vista por algunos segundos. “Debo ser honesto, la asistencia médica que me han brindado ha sido de excelencia”, dice Fariñas al otro lado de la línea, desde la cama 8 de la sala de terapia intensiva del hospital Arnaldo Millán.

Hace diez días lo trasladaron desde su casa en la ciudad cubana de Santa Clara hacia el hospital. Hoy todavía no prueba alimento, pero por sus venas, a través de sueros, circulan todas las sustancias que los doctores han escogido para que su organismo funcione aunque sea a bajas revoluciones. Si muere, no teme dejar a su hija Dios Ángeles (8 años) sin padre. “Ella algún día entenderá que la patria está por encima de cualquier otro amor”.
En medio de su estado, al que los médicos se refieren como “grave pero estable”, Fariñas dedicó algunos minutos a hablar de su situación, de sus tiempos de preso político, del régimen cubano y de la política en América Latina. Hugo Chávez está muy lejos de sus amores.

¿Los médicos le han dicho cuándo podría salir del hospital?
No, los médicos están tratando de mantenerme estable. De enviarme hacia la casa, cosa que no han planteado en ningún momento, regresaría a la misma posición: huelga de hambre y sed hasta que tenga que ser ingresado de nuevo.

Usted está completando la vigésimo tercera huelga de hambre en su vida. Después de 23 huelgas, ¿qué es lo que ha logrado con ellas?
Creo que la huelga de hambre es un método de lucha desesperado, con el que se buscan varios objetivos: el primero es llamar la atención sobre un tema determinado. En segundo lugar, buscar que la opinión pública nacional e internacional se sensibilice a favor del huelguista. En tercer lugar, también apunta a que los represores, a pesar de lo que puedan decir por los medios de difusión, comiencen a respetarte y las personas que están en la frontera entre los represores y los reprimidos comiencen a admirarte.

¿Usted cree que el balance después de todas estas huelgas ha sido positivo?, ¿ha alcanzado sus propósitos?
Yo pienso que sí. Todo hombre o mujer en este mundo trae una tarea concreta. En este caso, pienso que el hecho de lograr que la huelga de hambre saliera de las prisiones cubanas hacia las calles, la ha convertido en un método de lucha muy eficaz de la disidencia cubana.

¿En este momento cuál es la situación legal de Guillermo Fariñas?
La última vez fui condenado a 6 años y 10 meses de privación de libertad, el 17 de octubre de 2002. En 2009 cumplí mi condena. A no ser que seamos los protagonistas del libro 1984 y haya un ministerio para reescribir la historia. En este momento, que yo sepa, no le debo nada a la justicia.

¿Es diferente la Cuba de Fidel Castro a la de Raúl Castro?
Sí. Ha cambiado en algo, para peor. Fidel Castro es un tirano, al tiempo que es un intelectual. Raúl Castro es un tirano, pero es un militar. Cuando Fidel Castro mandaba de manera absoluta veía a Cuba como su hacienda particular. Raúl Castro considera que Cuba es su cuartel particular.

¿Usted conoció a Orlando Zapata Tamayo?
Sí, personalmente. Es muy paradójico porque Orlando Zapata se acercó a la disidencia para combatirnos. Él era plomero en Hotel Parque Central, que se encuentra en plena Habana Vieja, y nosotros hacíamos, entre los años 99 y 2000, reuniones en el Parque Central. A Zapata, como miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas se le dio la tarea de refutar todo lo que debatíamos con las frases manidas de la revolución. Cuando un grupo de presos políticos le mostraron cómo tenían bayonetazos, mordiscos de perros o balazos y le contaban cómo habían sido torturados, él indiscutiblemente, que era una persona honesta, comenzó a girar hacia nosotros y fue capaz en el seno de su comité base de asegurar que todo lo que se decía respecto a la Revolución Cubana era una gran mentira.

¿Cuando estuvo preso fue víctima de maltrato en la cárcel?
Sí, cómo no. En la prisión de Valle Grande en La Habana, recuerdo que una madrugada fui sacado de mi celda. Me amarraron de manos y pies y los guardias del penal me comenzaron a dar bastonazos y a bañarme con agua. Me desmayé. Cuando recobré el conocimiento y no me había sometido a gritar las consignas comunistas que ellos querían, se me introdujo el bastón por el ano, lo que me produjo grandes problemas intestinales. Tuve que ser operado en el Hospital Nacional de Reclusos.
El disidente Félix Bonné aseguró que de morir usted, él continuará con el ayuno…
Tengo el gran honor de ser su amigo. Pienso que estamos ante una rebeldía pacífica y aunque no estamos de acuerdo con que muera un hermano de la calidad humana de Félix Bonné, nosotros respetamos su posición. Si fallezco y él determina seguir el camino, indiscutiblemente contribuirá a la causa de la democracia cubana, de la libertad y de la idea definitiva de la refundación de Cuba.

¿Después de más de 20 días de dolencias y atención hospitalaria la idea de levantar la huelga pasa por su cabeza?
Todos piden que deponga la lucha, porque ya se han logrado varios objetivos importantes. No obstante, creo que todo ser humano tiene momentos históricos a los tiene que enfrentar. A mí en lo personal se me ha dado el momento de demostrarle al mundo y a todo el pueblo de Cuba que soy un verdadero patriota, que soy capaz de morir por mis ideas de manera pública y abierta. Creo que eso desenmascararía al régimen totalitario que oprime a mi país. Por tanto, no pienso dejar pasar esta oportunidad.

Usted asegura que con esta huelga ha logrado varios objetivos. ¿Cuáles son?
El primer objetivo que se ha logrado es que finalmente la Unión Europea tomó una posición de condena y repudio frente a la violación de los derechos humanos en Cuba. Creo que otro objetivo que se ha logrado es que la falsa unanimidad en América Latina se ha roto. Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Daniel Ortega, Evo Morales y Rafael Correa han quedado aislados, puesto que el resto de países de la región se están pronunciando. La izquierda radical en América está quedando desviada.
El presidente Lula estaba en Cuba cuando murió Zapata y aseguró que no podía ser posible que los presos entraran en huelga de hambre para pedir libertad…
Lula da Silva, en primer lugar, es un gran oportunista. De ninguna manera puede descalificar porque, quiéralo él o no, Zapata entró en el grupo de los grandes hombres. Lula tiene las manos tan manchadas de sangre como Fidel y Raúl Castro, porque no suspendió su visita. Fue una gran metedura de pata cuando comparó a Zapata Tamayo, un preso de conciencia reconocido por Amnistía Internacional, con los bandidos de São Paulo.

Usted nombró hace un momento a varios presidentes de la región. ¿Cuál es su preocupación por la línea política de estos mandatarios?
Ustedes los colombianos son la primera línea de combate contra el totalitarismo, para evitar que la izquierda radical se afiance en América Latina. Aquí hay un caudillo totalitario que está desapareciendo, pero hay otro que está muy cerca de ustedes: Hugo Chávez. Sepan que con los tiranos y los aspirantes a tiranos no se negocia, se les aísla.

Ya que toca el tema de Colombia. ¿Usted qué opina de la lucha armada y de un grupo guerrillero como las Farc?
Los guerrilleros de las Farc llevan su nombre porque es una tradición. Sin embargo, hoy estamos hablando de narcotraficantes que usan el nombre de la guerrilla para politizar su labor delincuencial.

¿Cree que la economía cubana debe dar un paso hacia la economía de mercado?
Soy partidario del pluripartidismo. Para la parte económica creo que la mejor solución sería la de realizar un referendo supervisado internacionalmente para que sea el pueblo cubano el que diga qué tipo de régimen económico es el que quiere tener.

¿Usted todavía cree en el socialismo?
No. Pienso que en el socialismo y en el comunismo ya no cree ni el propio Fidel Castro.

Historia de una disidencia
Guillermo Fariñas comenzó a ser desconfiable políticamente en la Facultad de Psicología de la Universidad Central Marta Abreu de Cuba. Se le identificaba como un estudiante crítico, un desafiante admirador de Sigmund Freud cuando desde la academia toda la teoría se volcaba hacia los soviéticos. Su tesis de grado la dedicó a investigar algunos abusos de autoridad en la sección de reeducación de menores del Ministerio del Interior. Entonces consideraba que las críticas eran necesarias para mejorar el socialismo. Sin embargo, sus dudas comenzaron tiempo atrás, siendo soldado de las Fuerzas Revolucionarias de Cuba en la Guerra Civil de Angola. Se sorprendió de que las tácticas de ‘tierra arrasada’ que estaba acostumbrado a ver a manos de los fascistas en filmes soviéticos, también eran puestas en práctica por sus tropas. Su disidencia comenzó oficialmente en 1989, cuando la justicia de su país fusiló al general Arnaldo Ochoa Sánchez por presuntos nexos con el cartel de Medellín. “Aunque eso hubiera sido cierto, la pena máxima para el delito de narcotráfico era de 20 años de cárcel. No había por qué fusilarlo. Así comenzó la persecución política”.

Dirección web fuente:

http://www.elespectador.com/impreso/internacional/articuloimpreso194130-el-socialismo-no-cree-ni-castro

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Honduras estalla en Latinoamérica

Posted on 02 December 2009 by jesus

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El grupo zelayista se deshará pronto y la mayoría acabará por reconocer al Gobierno

M. Á. Bastenier

Era la apoteósis de la democracia; el caso que reconciliaba a todos los que están en contra de los golpes de Estado, o al menos los que dan otros. Honduras era un festival del que sólo los golpistas estaban ausentes. El presidente venezolano, Hugo Chávez, y el resto de América Latina; el presidente estadounidense, Barack Obama, y la UE condenaban el golpe militar con el derrocamiento de Manuel Zelaya el 28 de junio. Roberto Micheletti, del Partido Liberal como el presidente, había convocado la asonada militar y usurpaba su puesto interinamente. Pero la asociación de amigos de Zelaya se había ido debilitando en las últimas semanas, hasta desintegrarse a causa de las elecciones presidenciales del domingo 29, en las que era elegido Porfirio Lobo, del Partido Nacional, pero tan alejado políticamente del mandatario como el resto del establecimiento hondureño. Y en el propio centro de la voladura de ese falso consenso se abría una grieta entre otros dos presuntos amigachos: Brasil y Estados Unidos.

El objetivo de tan vasta cohorte era restablecer en el poder a Zelaya, hombre de la derecha profunda recalificado, sin embargo, como chavista, que pretendía reformar la Constitución para permitir la reelección presidencial. El mínimo común denominador de este improvisado zelayismo era defender la democracia desautorizando el golpe, pero bajo capa los designios de los principales actores delataban graves diferencias. Washington admitía que Zelaya recuperara el cargo y diera democráticamente el relevo al nuevo mandatario en enero, quien, como en ningún caso habría sido partidario de Chávez, le cuadraba bien las cuentas; Brasil, en cuya Embajada sigue asilado Zelaya desde el 21 de septiembre, exigía que el presidente fuera reinstalado cuanto antes, aunque estaba de acuerdo en que no creciera la nómina de chavistas. Y Venezuela, que había ingeniado el regreso de Zelaya metiéndolo en jugada de mano maestra en la Embajada brasileña, se conformaba con crearle el máximo común múltiplo de dificultades a Washington y Brasilia, todo lo que se parece bastante a lo que está sucediendo.

Micheletti tenía, sin embargo, sus propios planes, y maniobraba para que Zelaya recuperara la presidencia después de celebradas las elecciones, de forma que su reposición por sólo unos días dejara claro quién era el vencedor de la crisis. Al comprobar el presidente legítimo que su regreso al poder sería visto y no visto, optó por declarar nulas las elecciones, como también hacía Venezuela flanqueada por los sospechosos habituales -Ecuador, Bolivia y Nicaragua-; en un segundo círculo, Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile; y en el último anillo exterior, España y la UE; Obama, con otros avisperos en los que meter la cabeza, daba, en cambio, por buenas las elecciones, arrastrando consigo a Panamá, Perú, Costa Rica y Colombia; México, como de ordinario, miraba para otro lado como si Honduras estuviera en Marte; y, finalmente, Brasil también negaba la validez de la consulta porque el presidente Lula da Silva no podía ser menos exigente en cuanto a observancia democrática que Hugo Chávez, ni, como gran potencia en ciernes, hacer seguidismo de Obama.

Ahí comenzaba a abrirse la brecha con Estados Unidos. El asesor para política exterior de Lula, el gaucho Marco Aurelio García, calificaba de “decepcionante” la política latinoamericana de Obama, decepción que consistía en que el presidente brasileño se sentía traicionado porque su homólogo norteamericano le había dejado solo junto a Chávez, con la patata caliente de Zelaya aún en la embajada. Llovía sobre mojado porque ya existía una irritación de fondo por el acuerdo con Bogotá para utilizar siete bases militares en territorio colombiano. Y aunque estaba programada de antemano, el colofón a tanto desencuentro era la visita del presidente Mahmud Ahmadineyad, precisamente cuando crecía la tensión entre Washington y Teherán por la negativa iraní a poner bajo control internacional su industria nuclear.

Un país tan modesto como Honduras, con dos tercios de pobres entre sus 7,5 millones de habitantes; 2.000 millones de euros anuales en remesas del exterior, equivalentes al 25% del PIB; 58 muertes violentas por 100.000 habitantes y año, ha puesto al descubierto el desorden imperante en el concierto de naciones de América Latina, tanto que en la cumbre iberoamericana de Lisboa se hacían ayer prodigios semánticos para dictar un comunicado conjunto de sus 21 miembros presentes sobre la crisis. Pero el grupo zelayista, mucho más artificial que el de quienes quieren olvidar el golpe, se deshará pronto y la mayoría acabará por reconocer al Gobierno de Tegucigalpa. Micheletti, astuto y cazurro, ha podido con todos.

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Chávez engendra su guerra.

Posted on 27 August 2009 by jesus

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Con texto parcial de Periodista Digital

Desde ayer sabemos que Hugo Chávez, caudillo de Venezuela, pretendida y poco pulida reencarnación de Simón Bolívar, le ha declarado una especie de guerra a Colombia. Y ha roto, como supuesto paso previo, todas las relaciones con su país vecino.

Explica Hermann Tertsch en ABC que en realidad, Chávez y algunos de sus amigos bien pagados llevan años en guerra con la democracia colombiana. De forma delegada, por medio de su constante y masivo apoyo y suministro a la organización terrorista de las FARC.

Pero ahora don Hugo se ha enfadado mucho porque el presidente Uribe ha tenido la valentía -cualidad que nunca le ha faltado- para firmar un acuerdo de cooperación militar con EE.UU. para combatir mejor a la guerrilla y al narcotráfico, es decir, a los socios del caudillo bolivariano.

La presencia norteamericana en bases colombianas y el mayor apoyo militar y tecnológico que implica el acuerdo de Uribe con el presidente Barack Obama complicará los planes expansionistas del totalitarismo autodenominado «Socialismo siglo XXI», orquestado por Caracas y La Habana.

Sus éxitos en la abolición del Estado de Derecho han sido rotundos en Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Acaba de sufrir su primer serio revés en Honduras.

Pero don Hugo no se arredra. Los años de liquidez ilimitada gracias al precio del petróleo los ha utilizado para expandir influencia y comprar lealtades de personas e instituciones estatales extranjeras, pero también para llenar la cesta de la compra de armamento.

Y está claro que ni los aviones de combate comprados a Rusia ni todas las armas ligeras y pesadas adquiridas por todo el mundo, son para reprimir a los estudiantes, asustar a la clase media aún existente ni aplastar revueltas de otrora seguidores que puedan hartarse de la miseria rampante, la corrupción y el aventurerismo.

Es un amenaza directa a Colombia y a todo el que ose hacerle frente. Sin embargo, y pese a la retórica truculenta, no parece previsible que Chávez se atreva a utilizar el próximo 70 aniversario del asalto coordinado por Hitler y Stalin a Polonia para ampliar los territorios de su Reich bolivariano.

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Chávez, menos dos puntos

Posted on 19 August 2009 by jesus

El modelo chavista no ha pegado. La derecha está ganando las elecciones en América Latina.

maria-elvira-samper Maria Elvira Samper en Cambio

En el campo internacional —para no mencionar la situación doméstica en progresivo deterioro—, el presidente Chávez va de revés en revés a juzgar por los desarrollos de dos polémicos asuntos recientes: el golpe en Honduras y el acuerdo de cooperación militar Colombia-Estados Unidos.

Asumió el liderazgo para el regreso de Zelaya a Tegucigalpa pero van a cumplirse dos meses del golpe y ‘Mel’ sigue como alma en pena y con las esperanzas cada vez más reducidas de recuperar la Presidencia, así jure sobre la bandera patria que terminará su período constitucional. Menos un punto para Chávez.

En cuanto al acuerdo de cooperación militar Colombia-Estados Unidos, el beligerante Hugo Rafael no logró su propósito de que Unasur condenara a Colombia. Por encima de su beligerancia y su retórica antiimperialista, de su paranoia y de sus alarmas por los vientos de guerra que supuestamente empiezan a correr en la región, se impuso la moderación. Menos dos puntos para Chávez.

La mesura se impuso no necesariamente como resultado de la “gira muda” del presidente Uribe y su Canciller —tardía y reactiva—, sino gracias al liderazgo del presidente ‘Lula’, más inteligente, pragmático y efectivo que el vocinglero y paranoico mandatario venezolano. ‘Lula’ no solo entiende que una organización que aún está en pañales no puede dar sus primeros pasos con sus miembros dándose trompadas, sino que sigue jugando un importante papel estabilizador en la región.

Contrario a la idea de que en América Latina avanzan los movimientos que simpatizan con la línea ideológica de Chávez, la realidad es muy distinta. Basta consultar los resultados de las encuestas y de las elecciones recientes para confirmarlo. En Panamá, un empresario de centro derecha, Ricardo Martinelli, fue elegido presidente en mayo. En Argentina, el ex presidente Kirchner mordió el polvo en las elecciones legislativas de junio, lo que podría significar el principio del fin de su dinastía en las presidenciales de 2011. En México, el izquierdista PRD fue vapuleado en las elecciones legislativas de julio. En Perú, la hija de Fujimori (Keiko) y Luis Castañeda superan en las encuestas a Ollanta Humala, próximo a la línea chavista. En Costa Rica, el triunfo en 2010 se vaticina para Laura Chinchilla del mismo partido centrista de Óscar Arias.

En El Salvador, Guatemala y Paraguay, sus zurdos gobernantes han tomado prudente distancia del venezolano, y en Chile y Brasil, pese a que ‘Lula’ y Bachelet están lejos del chavismo, las encuestas para las presidenciales del año entrante favorecen a los candidatos de derecha o de centro. En Chile, el favorito es el derechista Sebastián Piñera, un empresario millonario. En Brasil, el centrista José Serra, gobernador del estado de São Paulo, supera a Dilma Rousseff, la candidata que apoya ‘Lula’. Y en Colombia, sobra decir que Uribe juega si pasa el referendo y las encuestas lo muestran ganador. De lo contrario, el favorito es por ahora Juan Manuel Santos, halcón y contradictor de Chávez como Uribe.

En resumen, el modelo chavista solo ha ‘pegado’ en Ecuador, Bolivia y Nicaragua. El liderazgo de Chávez es más mediático que otra cosa aunque de todas maneras produce marejadas y turbulencias. Según una encuesta hecha en abril por la firma Zogby y las revistas Newsweek y Poder con jóvenes entre 18 y 29 años de América Latina y Estados Unidos, el 66 por ciento considera que Chávez es el líder menos apropiado para la región. Lo dicen los jóvenes que, por lo menos en Venezuela, se han convertido en la punta de lanza de la oposición.

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El colapso de la izquierda suramericana

Posted on 27 July 2009 by jesus

gabriela-perdomo

Por Gabriela Perdomo*

Chávez le hizo gran daño a la izquierda de la región al vender su dictadura como modelo de oposición al conservadurismo

Hace menos de cinco años, cuando la mayoría de países latinoamericanos se preparaban para una maratón de elecciones presidenciales, los medios mundiales adoptaron un famoso titular. “El giro a la izquierda en Latinoamérica” pasó de boca en boca anunciando el resurgimiento de partidos y líderes de izquierda que iban a definir el futuro de la región.

Y así sucedió, y de qué manera. El futuro de la izquierda en la región se está definiendo, y no precisamente en buenos términos. Para quienes esperaban que esta fuera la era de la reinvención de la izquierda, el renacimiento de unos ideales acorralados por décadas de políticas conservadoras, el panorama actual debe ser devastador. Sólo en Suramérica, donde ocho de diez países tienen presidentes que se auto-describen como de izquierda, es inevitable preguntarse si el movimiento está colapsando.

En los tres países en donde la izquierda ha gobernado de manera exitosa en los años recientes se augura un cambio. A pesar de que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sigue siendo muy popular, todas las encuestas apuntan a que su candidata a la presidencia, Dilma Rousseff, podría perder las elecciones del próximo año frente al conservador José Serra.

En Chile, en donde una amplia coalición de centro-izquierda ha gobernado desde el fin de la dictadura militar de Augusto Pinochet, el candidato conservador Sebastián Piñera es mucho más popular que el candidato socialista, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y podría llevarse la victoria en las elecciones de este diciembre. La coalición de izquierda que gobierna en Uruguay va a elecciones en octubre con un candidato de la izquierda radical, José Mujica. Las encuestas muestran hasta ahora un empate técnico entre Mujica y el candidato del conservador Partido Nacional, el ex presidente Luis Alberto Lacalle.

En los demás países de Suramérica gobernados por la izquierda, si bien una menos definida, el panorama no es nada mejor. Los argentinos acaban de castigar en las elecciones legislativas al partido peronista de la presidenta Cristina Kirchner.

Fernando Lugo, quien se convirtió en el primer candidato de izquierda en ganar unas elecciones en Paraguay en seis décadas, es la decepción del momento. El presidente acabó con su imagen desde que se descubrió hace poco que tuvo un hijo, o tal vez más de uno, según nuevas acusaciones, cuando todavía servía como obispo católico.

El diagnóstico de la izquierda en Bolivia y Ecuador es más complejo. Ecuador ha gastado dos años en re-organizar sus caóticas instituciones democráticas—nadie puede negar que era necesario—y ahora falta ver qué traerá el proyecto socialista del presidente Rafael Correa. En Bolivia la izquierda en el poder está íntimamente ligada al movimiento indígena. Aunque el presidente Evo Morales es muy popular, el año pasado el país llegó a tal grado de polarización que estuvo cerca de partirse en dos.

Venezuela es una rueda suelta al mando de un dictador que utiliza elecciones “democráticas” para atornillarse en su trono. Hugo Chávez, quien acaba de cumplir su primera de muchas décadas de poder, es en gran parte responsable de la rápida destrucción de la izquierda suramericana. Aunque muchos fallen en entender este punto, Chávez es quien más daño le ha hecho al movimiento de izquierda contemporáneo al vender su dictadura como un modelo de oposición al conservadurismo.

En Colombia y Perú, los dos únicos países suramericanos en donde la izquierda no está en el poder, no hay señales de esperanza para quienes quieren que así sea. Alan García ganó las últimas elecciones peruanas no por mérito propio, sino porque Ollanta Humala, un errático líder de izquierda con inclinaciones violentas, era el candidato opositor. En Colombia el Polo Democrático tiene graves pleitos internos, desilusionando a muchos que esperaban ver una propuesta de izquierda seria en las elecciones del próximo año.

Sobra decir, buenas noticias para unos, no tan buenas para otros.

*Gabriela Perdomo es periodista e investigadora del centro de estudios de opinión pública Angus Reid Global Monitor (www.angus-reid.com).

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La Noticia de Honduras es Local en Cada País

Posted on 17 July 2009 by jesus

chavezunifica

Editorial del Periodico Diario Las Americas

En estos tiempos está funcionando, desafortunadamente, una gran conspiración en casi todos los países del Hemisferio Occidental en el sentido de subvertir el orden público en contra de la libertad y estimular actividades oficiales, de gobiernos surgidos de audaces movimientos reformadores de la constitución. Está de moda, por decirlo así, intentar reformar leyes y constituciones que permitan permanecer en el poder a gobiernos disfrazados de democracia cuando realmente proyectan instalar y consolidar una dictadura. Por eso, hay que considerar lo que está ocurriendo en Honduras en estos días como noticia local en cada país. No se puede pensar que se trata de una noticia del extranjero, aun cuando se reconozca que tiene trascendencia entendida en términos de noticia internacional.

La conspiración está en marcha con unos recursos económicos gigantescos provenientes de la Venezuela de Chávez y con la coordinación imperialista de carácter comunista de la tiranía totalitaria marxista-leninista de los hermanos Castro en Cuba. No se le puede dar las espaldas a lo que está ocurriendo en Honduras, porque no se trata solamente de hechos dentro de un país determinado por sus fronteras, sino de que esos hechos sean un ejemplo para ser seguido por todos los que en el resto del continente están intentando disfrazar de democracia lo que tiene por finalidad consolidar un vasallaje con respecto a Hugo Chávez y los Castro. Y en cada país los enemigos de la democracia representativa y de la libre empresa, los comunistas y los comunistoides, están empeñados en confundir a sus respectivos pueblos y hacerles creer que en Honduras se ha producido un supuesto golpe de Estado dado por los que depusieron al régimen de Zelaya, cuando se trata, en realidad, de un golpe dado primero por Zelaya y respondido después por las instituciones de la república que lo desplazaron del ejercicio del poder.

El gobierno que actualmente se ha establecido en las últimas semanas en la República de Honduras no es tampoco, como se dice en muchos casos, un gobierno de facto. Se trata de un gobierno de jure, porque es el resultado de una sustitución constitucional y democrática, respaldada por todos los poderes oficiales de la república.

Hay que tener mucho cuidado con la forma en que se redactan noticias internacionales que son disimuladamente tendenciosas en el sentido de presentar al gobierno actual de Honduras como el producto de un golpe de estado ejerciendo un poder de hecho, no de derecho.

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ALBA o el renacer de la Unión Soviética

Posted on 15 July 2009 by jesus

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Osmel Brito-Bigott

Miembro del Instituto Libertad y Prosperidad

Aplicando las viejas tácticas de la KGB Soviética y del G2 Cubano, Chávez ha financiado movimientos de izquierda radical a lo largo de latinoamérica. Evo Morales, Rafael Correa, Mauricio Funes y Daniel Ortega son ejemplo de ello.

“América Latina será lo que Rusia no pudo ser”

Hugo Chávez, 10-11-2005

“Aquí resurge el sueño de la Unión Soviética”

Alí Rodríguez Araque, 19-04-2008

Puede sonar a paranoia. Algunos me dicen que es una exageración. Pero la idea que le da el título a este artículo, es algo que vengo sosteniendo desde hace algún tiempo.

Luego de la caida de la Unión Soviética, esa inmensa fábrica de muerte y destrucción, los comunistas y socialistas alrededor del mundo quedaron desamparados. Los vaticinios que desde hacía más de 80 años se habían realizado. La realidad era más fuerte que la teoría. Y esta realidad confirmó aquello que muchos teóricos habían dicho, que el socialismo no era viable.

La caída de la Unión Soviética fue lograda sin un sólo disparo, y sin necesidad de que los Estados Unidos la invadieran o iniciaran una guerra. Fueron los pueblos oprimidos de esas dictaduras quienes decidieron salir del socialismo. Pero con el fracaso del socialismo real, los intelectuales de izquierda volvieron a sacralizarlo, ya que éste había vuelto a su condición primitiva: la utopía.

Pero estaba Latinoamérica. En los años 60 del siglo XX ya lo habían intentado. Fidel Castro y Ernesto Guevara invadieron estas tierras, intentaron crear “uno, dos, cien vietnams”, intentaron desestabilizar democracias nacientes, tal como en Venezuela, manipularon y dictaron guías de actuación a otros gobiernos, tal como el gobierno de Allende en Chile, enviaron asesores y armas a movimientos guerrilleros como en El Salvador, Colombia y Nicaragua. Pero fracasaron. Lo peor de ese fracaso es que fue momentáneo.

Fue momentáneo porque planificaron, a partir del momento de su fracaso guerrillero, tomar el poder por otras vías. Y siguieron perfectamente a Gramsci. Penetraron y dominaron a la educación, los medios y la cultura. Metieron su ideología hasta en la sopa. Nos adoctrinaron sin remordimiento alguno para formar al “hombre nuevo.”

Adicionalmente a esto, los gobernantes latinoaméricanos, tan proclives al socialismo democrático, a otorgar prebendas que llaman concesiones, a proteger las fortunas de los poderosos en contra de la propiedad del resto de los ciudadanos, a través de barreras al comercio y al emprendimiento empresarial, y en última instancia a robar al ciudadano de a pie, en especial al más pobre, a través de la devaluación y la inflación; regaron el terreno para que creciera el socialismo. Llenaron a latinoamérica de pobreza e inequidad y, sobre todo, del sentimiento general de que alguien nos había robado algo.

Y de pronto apareció él. El mesías socialista con rostro humano. Y esta vez con nombre y apellido: Hugo Chávez. Con un discurso incendiario que fomentaba la división social. Que prometía quitarle a los ricos aquello que, en muchos casos, verdaderamente, le habían quitado a los pobres.

Pero lo peor no era su llegada. Es su tránsito. Aplicando las viejas tácticas de la KGB Soviética y del G2 Cubano, ha financiado movimientos de izquierda radical a lo largo de latinoamérica. Evo Morales, Rafael Correa, Mauricio Funes y Daniel Ortega son ejemplo de ello. Disfrazando todo de solidaridad con los pueblos, firma convenios de “intercambio justo”, de respetar asimetrías, con el fin último de comprar voluntades políticas. Sin olvidar el financiamiento a los grupos terroristas de Colombia.

Desde hace algunos años apareció la propuesta del ALBA. Supuesta propuesta en contra del ALCA. Se trata de un plan de “integración latinoamericana”, cuyo fin último es implantar el socialismo, el del tipo soviético, en toda la región. Y dentro de ese plan Colombia y Chile son objetivos estratégicos. Uno por razones históricas, y el otro por venganza.

El ALBA es el resurgir de la Unión Soviética. Y esto es el resurgir de los enemigos de la libertad. Y al parecer la humanidad va a perder otro siglo. Otro siglo de muerte y destrucción a causa del socialismo real. Ojalá esté equivocado.

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Zelaya y su alianza con el Socialismo de Chávez

Posted on 01 July 2009 by admin

chavismo

Ejército cometió gravísimo delito y terrible error

El domingo pasado estaba convocado un golpe de Estado en Tegucigalpa. En un país como Honduras, de densidad democrática débil y legalidad de celofán, los poderes transitan sobre el alambre, en riesgo permanente de desplomarse sobre sí mismos.  El presidente hondureño, Manuel Zelaya, del partido liberal, que como su nombre indica practica la libertad de explotación, es el último en la ya larga nómina de jefes de Estado latinoamericanos que consideran que un solo mandato —el no “reeleccionismo”— priva injustamente al pueblo de la repetición de gobernante, de ordinario él que padece esa preocupación.

La limitación a un solo período presidencial tiene un excelente pedigrí en América Latina. Porfirio Díaz se hizo elegir siete veces presidente de México y gobernó más de tres décadas hasta 1910, y como él otros muchos convirtieron sus mandatos en tiranías corruptas y oligárquicas. Más o menos asegurada la democracia  en los últimos 20 años, los presidentes latinoamericanos parecía como si ya se sintieran legitimados para pedir más cancha.

En 1993 el peruano Alberto Fujimori remendó la Constitución para desempeñar un segundo mandato; al año siguiente el argentino Carlos Menem hizo otro tanto; le siguió el brasileño Fernando Henrique Cardoso en 1997; y en esta última década, el colombiano Álvaro Uribe, la tripleta chavista formada por Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia, y hoy andan dándole vueltas el nicaragüense Daniel Ortega y el paraguayo Fernando Lugo, ambos en la órbita de Caracas. Y, como se ve, no es cuestión de ideología sino de la excelente opinión que los interesados tienen de sí mismos, lo que hace que derechas e izquierdas sueñen presidencias.

Conversión presidencial

Zelaya ha sido un presidente que experimentó una conversión paulina: a medio mandato decidió pasarse al “Socialismo del siglo XXI”, y el 25 de agosto pasado firmaba el ingreso de su país en el ALBA, organismo creado por Chávez para la integración económica latinoamericana por una vía no capitalista de la que aún se sabe muy poco, y proyecto de alternativa al ALCA librecambista de Estados Unidos.

Sin que eso desmienta su preocupación social, sólo semejante viraje podía facilitarle a Zelaya un nuevo libreto político que interpretar; como si fuera un personaje en busca de un autor, que sólo puede ser Hugo Chávez. Y para llevar adelante esa revolución, el líder hondureño tenía que ganar por pies a la mayor parte del establecimiento político y social de su país, que no parece estar para chavismos.

Sin esperar a las elecciones presidenciales del 28 de noviembre de este año, que ya tienen como candidatos a Elvin Santos, oficialista, y Porfirio Lobo, oposición, aparentemente ajenos a cualquier alineamiento con Caracas, Zelaya tenía que tratar de poner a sus adversarios ante una evidencia insuperable: un referéndum, que había anunciado para el pasado domingo, 27, en el que la opinión allanara el camino a una futura reelección con el desempeño de su nuevo libreto.

El Congreso, en vez de iniciar entonces algún tipo de impeachment (juicio presidencial), que se demoraría ad kalendas, contra el presidente, prohibía el día 23 el referéndum, ante lo que Zelaya cesaba de inmediato al jefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez, por no secundar con sus medios logísticos la consulta; y el Ejército cometía el gravísimo delito y terrible error de sacar los tanques, secuestrar al presidente, y pasaportarlo a San José.

Así es como el domingo estaba convocado un triple golpe: del presidente por celebrar la consulta; del Ejército por derrocar al jefe del Estado; y del Congreso por elegir a su presidente, Roberto Micheletti, como sucesor de Zelaya en un interinato hasta las presidenciales.

Chavistas contra no chavistas

Pero el combate de fondo se libra entre chavistas y no chavistas. La OEA, la UE, el Parlamento centroamericano, Estados Unidos y ¿quién no? han condenado el golpe militar y tendrán ahora que poner en cuarentena al nuevo régimen. Hace muy poco no habría costado adivinar la mano de Washington en la asonada, e incluso hoy unos militares formados en la Escuela de las Américas parece inverosímil que actuaran sin ponerlo en conocimiento de la base norteamericana de Soto Cano en Honduras.

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