Tag Archive | "Reublicanos"

Tags: , ,

Electores y candidatos hispanos

Posted on 06 July 2010 by jesus

Servicios de Long Island Al Día
www.Lialdia.com

Lograr el apoyo del electorado hispano es cada vez más prioritario para cualquier candidato que desee ganar unas elecciones. Sin embargo, el Partido Republicano de Texas está en una posición de desventaja al contar con un apoyo limitado entre los votantes hispanos, algo que vemos en las primarias que están teniendo lugar. Lea  el artículo completo…

Comments (0)

Tags: , , ,

Clase política en aprietos: titulares demócratas en peligro

Posted on 20 May 2010 by jesus

Arlen_Specter

Servicios de Long Island Al Día
www.Lialdia.com

El malestar generalizado de los votantes con la clase política tradicional cimbró a Washington cuando uno de sus más notables miembros fue derrotado tras casi tres décadas de servicio.

El senador demócrata Arlen Specter fue derrotado en las elecciones primarias de este martes en Pensilvania por el congresista Joe Sestak, quien apenas hace dos meses parecía sin probabilidades de triunfo.

Sestak capitalizó el creciente malestar popular con la clase política, acusando a Specter de ser un oportunista al criticar su decisión del año pasado de pasarse a las filas del Partido Demócrata, tras 44 años de militancia en el Partido Republicano.

El diario The Washington Post consideró este miércoles que al final, Specter pagó caro su rechazo a la noción de esta temporada electoral en el sentido de que “los políticos titulares están en peligro, el electorado molesto y la experiencia ya no está de moda”.

En Arkansas, la senadora demócrata Blanche Lincoln, fue forzada a segunda vuelta con su oponente, el vicegobernador Bill Halter para decidir la nominación demócrata, al no poder alcanzar el 50 por ciento de la votación.

Halter se benefició del empuje de los demócratas liberales en ese estado, molestos con el desempeño de Lincoln, una de las demócratas más conservadoras en el Senado, aun cuando votó a favor de la reforma de salud.

Continue Reading

Comments (2)

Tags: , ,

Republicanos suavizan retórica sobre inmigración. Graham dice que este año reforma ” está muerta”.

Posted on 29 March 2010 by jesus

Sen. Lindsey Graham

Servicios de long Island Al Día
www.Lialdia.com

*Lindsey Graham sees little hope for immigration overhaul*

Notimex. Legisladores republicanos en Estados Unidos han pedido que el tema migratorio se aborde con respeto, pese a las tensiones que se han generado tras la reciente aprobación de la ley de reforma de salud por la mayoría demócrata del Congreso.

“En algunos momentos durante el debate de inmigración muchas comunidades étnicas, y en particular los hispanos, se han sentido alienados por la retórica que se ha utilizado”, dijo el número dos de la minoría republicana en la cámara baja, Eric Cantor.

“Aunque hay muchos desacuerdos en políticas (…), creo que todos coincidimos que a los inmigrantes en este debate se les debe tratar con dignidad y respeto”, señaló el representante de Virginia esta semana en la cumbre legislativa de la Cámara Hispana de Comercio.

“Mientras luchamos por una estrategia nacional de inmigración, debemos recordar que Estados Unidos es un país de leyes y fronteras. Pero no olvidemos que (…) es una nación de inclusión, un país construido y alimentado por su rica diversidad y tradición de inmigración”, apuntó.

El presidente de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes, Mike Pence, afirmó durante el encuentro empresarial que el “sueño americano” se renueva cuando `damos una oportunidad de salir de las sombras´ a los que ingresaron ilegalmente al país.

“Renovamos el sueño americano al crear un sistema que reconozca la dignidad y valor de cada persona en esta nación bajo Dios es indivisible con libertad y justicia para todos”, puntualizó.

Aseveró que es importante que Estados Unidos fortalezca las relaciones con América para un mejor diálogo, una mayor democracia y la ratificación de acuerdos de libre comercio con Colombia y Panamá que están pendientes en el Congreso.

El senador republicano Lindsey Graham, quien ha impulsado esfuerzos bipartidistas con su colega demócrata Charles Schumer sobre la legalización de unos 12 millones de indocumentados, dijo el jueves en rueda de prensa que “está muerta” una reforma migratoria este año.

Indicó que las consecuencias del voto sobre la reforma de salud, a la que se opusieron en bloque los republicanos de ambas cámaras, tendrán consecuencias políticas para futuros esfuerzos en varios temas.

La secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, dijo la víspera que la administración del presidente Barack Obama continuará impulsando una reforma al sistema de inmigración “hasta llegar a la línea final”, de acuerdo con el diario local Arizona Republic.

Por su parte, el representante republicano de Florida, Lincoln Díaz Balart, manifestó la semana pasada que continúan los esfuerzos bipartidistas para una reforma migratoria, pero indicó que es necesario que la presidenta de la cámara baja, Nancy Pelosi, programe una votación sobre un proyecto.

Dirigentes de sectores conservadores, entre ellos el ex director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), Alfonso Aguilar, destacaron la necesidad de que los republicanos aborden el temam tomando en cuenta los valores tradicionales de los hispanos y su competitividad en futuras elecciones.

Comments (0)

Tags: ,

El partido del NO

Posted on 28 March 2010 by jesus

Servicios de Long Island Al DíaContrarios a reforma

www.Lialdia.com

Semana.com

La oposición Republicana insiste con tal vehemencia en que el presidente Barack Obama es el mismísimo Anticristo, que los congresistas de su Partido Demócrata se han visto obligados a pedir protección del FBI. Tal ha sido la ola de amenazas y de ataques físicos y verbales que siguieron a la aprobación de la reforma a la salud propiciada por el gobierno. No es fácil explicarse que en la primera democracia del mundo haya un sector que aborrece hasta ese punto una norma que les dará seguro de salud a 32 millones de personas que no lo tenían, ni qué principios inspiran a esos extremistas. Y es un enigma la forma como influirá esta polarización en las elecciones legislativas del próximo noviembre, en las que los republicanos aspiran a recuperar las mayorías para bloquear al gobierno.

Lo más impresionante es que la retórica incendiaria no proviene sólo de extremistas como los miembros del ultraderechista Tea Party, que suelen acusar a Obama de socialista y amenazan con “recuperar el país de las manos de la barbarie”. John Boehner, el líder republicano de la Cámara, sostuvo que la reforma es igual al Armagedón, y la ex candidata a la Vicepresidencia  Sarah Palin publicó en Facebook una lista de 20 congresistas demócratas que votaron a favor, con un mapa en que sus distritos eran señalados como con una mira telescópica. Completó su chiste con una frase en su Twitter: “Conservadores con sentido común y amantes de Estados Unidos ¡no retrocedan, recarguen! (Vea mi página de Facebook)”. Como si fuera poco, el respetable Comité Nacional Republicano publicó en su página una foto de la presidenta del Senado, Nancy Pelosi, entre llamas.

Aunque luego rechazaron la violencia, no es posible desligar esas amenazas (y muchas otras) de los actos de violencia que instigaron, con intención o sin ella. Una de las ventanas de la oficina que una representante por el estado de Nueva York, la veterana Louise McIntosh Slaughter, tiene en las cataratas del Niágara, terminó hecha trizas porque alguien lanzó un ladrillo desde la calle. A uno de sus colegas le dejaron un ataúd en la puerta de la casa. A otro más, Bartholomew ‘Bart’ Stupak, católico de Michigan que al cambiar de opinión y respaldar la iniciativa fue clave en su triunfo, le dejaron un mensaje en el contestador: “Eres un asesino de niños y un hijo de p…. Vete de este país”.

Sin embargo, cuando crecieron en todo el país los clamores contra esos exabruptos que recordaron a la mafia siciliana, los republicanos llegaron a otro nivel de cinismo: culparon a las víctimas de estar usando los actos de vandalismo para desprestigiarlos.

Palin1Y ni hablar de la derecha radical. Ese mismo jueves, cuando Obama viajó al estado de Iowa para explicar la reforma al sistema de salud, centenares de manifestantes del Tea Party le gritaron desde la calle “Chains We Can Believe In!” (“¡Cadenas en las que podemos creer!”), con lo cual se mofaban de su eslogan de campana “Change We Can Believe In” (“El cambio en el que podemos creer”). Entre tanto, los comentaristas del canal Fox le daban palo a diestra y siniestra. Glenn Beck, cuyo programa goza de una sintonía arrolladora, proclamaba que Obama ha “minado los cimientos de Estados Unidos” y que “este es el fin del país”. Y Rush Limbaugh, director de un exitosísimo espacio radial y cuyo salario se calcula en cuatro millones de dólares mensuales, comparaba nuevamente el logotipo de la reforma con los símbolos nazis. El resultado de esa serie de ataques es que una cuarta parte de los norteamericanos piensan que Obama es el Anticristo y casi el 70 por ciento lo consideran socialista.

La derecha gringa la ha emprendido contra un Presidente que acaba de firmar la reforma más importante en Estados Unidos desde que en 1964 Lyndon Johnson les dio los mismos derechos a blancos y negros, y desde 1933 cuando Franklin Delano Roosevelt sentó las bases de la seguridad social. No suena lógica una oposición tan extremista, sobre todo en un país donde cada año mueren más de 30.000 personas porque carecen de cobertura médica y donde las compañías pueden negarse a asegurar a quien sufre ciertas enfermedades o cancelar pólizas sin dar razones.

Con su ofensiva mediática la extrema derecha norteamericana también ha logrado convencer a muchos ciudadanos de que la reforma no sólo es muy cara para el contribuyente (costará 940.000 millones en una década). Sobre todo, que al violar el sagrado principio de la iniciativa privada deja entrever el fantasma de un big government (gobierno grande) que les recuerda a los países de la Cortina de Hierro.

En efecto, miles de estadounidenses están convencidos de que el Estado federal, es decir, el Presidente y el Congreso, no pueden aprobar una reforma de este tipo. Para ellos, cada ciudadano tiene el derecho a escoger un seguro médico y el deber de conseguir el dinero para pagarlo, y Washington no tiene por qué darse atribuciones tan absurdas como defender a los pobres. Por ese mismo motivo más de diez estados han anunciado que demandarán la reforma ante la Corte. Argumentarán que en este caso, de acuerdo con la Décima Enmienda a la Constitución, los poderes que la Carta no les ha entregado a Estados Unidos pertenecen solo a cada uno de los 50 estados de la Unión.

El otro punto que reprocha la derecha a la reforma es que propiciará el nacimiento de una serie de organismos y que el Estado meterá las narices donde no le concierne al, por ejemplo, obligar a todos los ciudadanos a contratar un seguro. Es el big government que para ellos es socialismo y que en Estados Unidos tuvo su tope con Roosevelt en los años 30 y 40, cuando modernizó al país. A Roosevelt, no obstante, se le tiene como el mejor Presidente del siglo XX, pues ganó la Segunda Guerra Mundial y sacó al país de su peor crisis económica tras el crash de Wall Street en 1929.

Volver a ser republicanosTal vez la explicación al rechazo esté en que, como afirman comentaristas como David Leonhardt, del diario The New York Times, “la nueva ley es el ataque más grande del gobierno contra la desigualdad económica desde que este concepto nació en Estados Unidos hace más de tres décadas”. Porque “más allá del efecto de la reforma a la salud en el sistema médico, en su núcleo está un esfuerzo deliberado para terminar lo que los historiadores llaman la era de Reagan”, en la que las fuerzas del mercado y la acción (o inacción) del gobierno incrementaron la desigualdad. Para tal fin, se trataría de atacar una de las peores facetas de la sociedad norteamericana: que en el país más poderoso del mundo haya millones de personas que no pueden pagar por un tratamiento médico. Y ello, con mayores impuestos para los ricos.

Esta posición negativista de los republicanos, por otra parte, riñe con la de los países europeos que, con matices, han procurado mantener el Estado de Bienestar dentro del cual, desde el siglo XIX en la Alemania de Otto von Bismarck, la administración central provee a precios muy bajos una serie de servicios como la salud pública. Los españoles y los franceses del común, los italianos y los alemanes, se agarraban la cabeza al enterarse de que en Estados Unidos no existía prácticamente la seguridad social.

Un aspecto esencial de la batalla está relacionado con las elecciones legislativas del próximo otoño, que definirán el éxito o el fracaso de Obama. De cara a esos cruciales comicios, las preguntas quedan abiertas: ¿Resistirán los demócratas el embate mediático de los republicanos? ¿Podrán éstos ganar la batalla convertidos en el partido del NO, aunque 32 millones de personas tendrán por primera vez seguro de salud? ¿Triunfará el bien común sobre el individualismo? De momento, los sondeos no dejan bien parado a Obama y, por si fuera poco, tendrá en contra el hecho de que los votantes jóvenes no suelen hacerse muy presentes en las elecciones de Congreso. Pero faltan ocho meses y lo que resta de aquí hasta allá será una campaña muy interesante y, sin duda, muy agria.

Comments (0)

Tags: , ,

Día crucial para el plan de salud

Posted on 21 November 2009 by jesus

ben-nelson

Servicios de Long Island Al Día

El Senado estadounidense realizará hoy sábado su primera votación clave sobre el proyecto de reforma al sistema de salud, mientras los demócratas se aproximan a los 60 votos que necesitan para superar a la oposición republicana e iniciar el debate.

Los senadores votarán a las 20.00 hora local si comienzan o no el debate respecto al plan del líder demócrata Harry Reid para reformar el sistema de salud, en el primer obstáculo que enfrentará el proyecto de 2.074 páginas.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, está trabajando arduamente para lograr 60 votos que aseguren esta noche el avance del proyecto sobre el plan de salud.

Reid, como esos equilibristas en la cuerda floja, está tratando de asegurar el voto de tres demócratas moderados que no han dicho si apoyarán o se opondrán a la medida.

Los obstáculos siguen siendo la creación de un seguro federal de salud y las normas sobre el aborto.

Hay muchas cosas para ajustar. Por ejemplo, la Oficina de Presupuesto del Congreso (BCO) ha estimado que el seguro federal tendrá un impacto relativamente menor en el sistema actual, pero sus primas serán “algo más elevadas” que las de los aseguradores privados ya que atraerá a unos 4 millones de clientes.

Ese alcance reducido se debe a que Reid, para asegurar votos de legisladores que no ven con buenos ojos el seguro estatal, introdujo en su proyecto una cláusula que permite a los estados no incorporarse al seguro federal.

Pero incluso el plan aprobado este mes por la Cámara de Representantes atraerá a 6 millones de personas, estima la CBO. Eso se debe a que el seguro federal no tendrá los medios para controlar los costos y el monto de las primas.

Los analistas de la CBO, que es un órgano independiente, dijeron que el seguro federal probablemente cobrará primas más elevadas debido a que es improbable que los funcionarios federales de salud usen las tácticas severas para mantener los costos bajos, como negar ciertos tratamientos médicos.

Eso atraerá a la gente más enferma al plan federal, obligándolo a cobrar primas más elevadas.

Tanto el plan del Senado como el de la Cámara de Representantes limitarán estrictamente la participación en el seguro federal a la gente que no tenga acceso a un plan asequible a través de su empleador a aquellos que trabajan en negocios pequeños y podrán comprar en la bolsa de seguros, administrada por el gobierno, en la cual competirán el seguro federal y los seguros privados.

El bloque demócrata tiene 58 legisladores y hay dos independientes que siempre lo apoyan.

Uno de ellos es Joe Lieberman quien dijo que no votará por la medida si incluye el seguro estatal.

El senador Ben Nelson (D-Nebraska) que se opone firmemente al aborto, dijo que está en desacuerdo con lo que dice el proyecto al respecto ya que él desea una restricción firme al uso de fondos federales para los abortos. Sin embargo anunció que apoyará que se incie el debate.

Blanche Lincoln y Mary Landrieu, demócratas moderadas de estados sureños en donde la reforma es impopular, no han expresado públicamente sus posiciones frente al proyecto.

En tanto la senadora Olimpia Snowe, de Maine, la única republicana que votó en comisión junto los demócratas, ya informo a Reid que no apoyará el proyecto actual.

Comments (0)

Advertise Here
Advertise Here