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Una multitud calculada en más de 100 mil personas se reunió en la capital estadounidense el domingo para exigir una reforma de inmigración, que defienda los derechos de los trabajadores inmigrantes.
Con carteles que decían “Justicia y Dignidad para Todos los Inmigrantes ” , “Sólo Queremos Trabajar”, ” Derechos para Todos”, los activistas por la inmigración repletaron cinco cuadras del National Mall.
Algunos manifestantes vestían camisetas que decían “Nuestro viaje como inmigrantes es un viaje por los derechos humanos”.

El representante por Illinois, Luis Gutiérrez, un activo precursor de esta marcha, dijo que” el sistema de inmigración está roto, debe de ser modificado por las leyes, pero recordó que todas las luchas que otros grupos han acometido para la conquista de sus derechos, se han tenido que ganar en las calles con la protesta. Si los políticos en el congreso de EE.UU no cumplen con las demandas de la primera mayoría de los EE.UU que son los Hispanos y de millones de inmigrantes de todos los países del mundo que no tienen resuelta su permanencia legal en este país, tendrán que vernos en las calles luchando por ese derecho”.

Instó a los inmigrantes a solidarizarce cuando uno de ellos, es segregado o abusado. ” Cuando un inmigrante es atropellado, allí debemos crear una protesta que involucre a miles, cuando una mujer trabajadora es atropellada, allí tenemos que protestar, cuando a un niño en la escuela, cuando a un trabajador en las calles se les violan sus derechos por ser inmigrante, tenemos que tomarnos la calle y defendernos como uno solo. Lo primero es nuestra dignidad y ella no es asunto de compromiso político, ella depende de nosotros”, dijo ante los miles que le aplaudieron con regocijo.
“Un solo político, sea quien sea, no va a parar la necesidad de legalizar a los millones de trabajadores que aportan a la economía de esta nación y menos la falta de acuerdos partidarios o de intereses de bloques que juegan a la política. Nuestra dignidad está por encima de esas pequeñas cosas, puntualizó.
La representante demócrata de Nueva York, Nydia Velazquez, dijo: “Cada día sin reforma es un día en que 12 millones de inmigrantes, que trabajan duro, deben vivir bajo el temor y (…) un día en que una familia es destrozada. Eso crece y no es estadounidense”.
Velazquez, que encabeza el Grupo Parlamentario Hispano, llamó al Congreso y al presidente a reformar las leyes de inmigración inmediatamente.
La inmigración es un asunto sensible en Estados Unidos, donde unos 10,8 millones de inmigrantes indocumentados viven y trabajan en la sombra y donde los Hispanos, el mayor grupo inmigrante, crece rápidamente como un bloque de votos, con poder de influir en las decisiones políticas de la nación.

El presidente estadounidense, Barack Obama, se benefició en el 2008 de una gran asistencia hispana a las urnas, impulsada por su promesa de reformar la inmigración y permitir a millones de inmigrantes sin documentación legal tomar un camino hacia la ciudadanía.
Frustados por el actual incumplimiento de la promesa de Obama de reformar el sistema inmigratorio, activistas han llamado al presidente a cumplir su palabra este año o enfrentar las consecuencias en las elecciones parlamentarias de noviembre.
“Muchas de éstas personas como yo son votantes y si no hacen nada, entonces votaré contra ese congresista”, dijo Gumecindo Salas, vicepresidente de relaciones de Gobierno en la Asociación Hispánica de Escuelas y Universidades.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, se comprometió hoy a poner todo de su parte para lograr una reforma migratoria “este año”, en un mensaje por vídeo a los manifestantes que se concentraban hoy en el Mall de Washington para exigir esta medida.
En el mensaje, que se emitió en las pantallas gigantes colocadas en el parque que recorre el centro de la capital estadounidense, Obama aseguró: “Siempre les he prometido ser su aliado mientras nos esforzamos por arreglar nuestro sistema quebrado de inmigración, y ese es un compromiso que reitero hoy”.
El mensaje de Obama tomó por sorpresa a la gran mayoría de las decenas de miles de manifestantes presentes, que recibieron la imagen del presidente con fuertes aplausos y gritos de “Sí se puede”.
“Nadie conoce el precio de la inacción mejor que ustedes”, aseguró el jefe de la Casa Blanca, quien recordó a “las familias forzadas a separarse” y “los trabajadores que merecen la protección” de las leyes estadounidenses.
Según apuntó, “la reforma de inmigración es crucial para nuestra seguridad y nuestra prosperidad”.
“A medida que continuamos dándole solidez a nuestra economía e impulsando la creación de empleo, es necesario que lo hagamos con un sistema de inmigración que funcione, no el sistema fracasado que tenemos ahora”, agregó el mandatario.
Los senadores Charles Schumer, demócrata, y Lyndsey Graham, republicano, presentaron un proyecto marco de reforma migratoria, recordó el presidente estadounidense, quien dio su apoyo a esas propuestas.
“Prometo hacer todo lo posible por forjar un consenso entre ambos partidos este año con respecto a este importante asunto”, aseguró el mandatario estadounidense, quien durante la campaña electoral prometió una reforma migratoria en su primer año de mandato.
Eso, admitió, “no será fácil y no sucederá de la noche a la mañana”. Pero, subrayó: “Si colaboramos (…) podremos forjar un futuro digno de nuestra historia como nación de inmigrantes y Estado de Derecho”.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, se comprometió a poner todo de su parte para lograr una reforma migratoria “este año”, en un mensaje por vídeo a los manifestantes que se encontraban en la manifestación.
En el mensaje, que se emitió en las pantallas gigantes colocadas en el parque que recorre el centro de la capital estadounidense, Obama aseguró: “Siempre les he prometido ser su aliado mientras nos esforzamos por arreglar nuestro sistema quebrado de inmigración, y ese es un compromiso que reitero hoy”.
El mensaje de Obama tomó por sorpresa a la gran mayoría de las decenas de miles de manifestantes presentes, que recibieron la imagen del presidente con fuertes aplausos y gritos de “Sí se puede”.
“Nadie conoce el precio de la inacción mejor que ustedes”, aseguró el jefe de la Casa Blanca, quien recordó a “las familias forzadas a separarse” y “los trabajadores que merecen la protección” de las leyes estadounidenses.
Según apuntó, “la reforma de inmigración es crucial para nuestra seguridad y nuestra prosperidad”.
“A medida que continuamos dándole solidez a nuestra economía e impulsando la creación de empleo, es necesario que lo hagamos con un sistema de inmigración que funcione, no el sistema fracasado que tenemos ahora”, agregó el mandatario.
“Prometo hacer todo lo posible por forjar un consenso entre ambos partidos este año con respecto a este importante asunto”, aseguró el mandatario estadounidense, quien durante la campaña electoral prometió una reforma migratoria en su primer año de mandato.
Eso, admitió, “no será fácil y no sucederá de la noche a la mañana”. Pero, subrayó: “Si colaboramos (…) podremos forjar un futuro digno de nuestra historia como nación de inmigrantes y Estado de Derecho”.

Un aspecto importante del evento es que contrario a lo sucedido en marcha anterior, esta manifestación si bien hace notar la inmensa cantidad de inmigrantes hispanos que claramente demuestra su influencia, contó con una participación masiva de inmigrantes chinos, coreanos, africanos, europeos, pakistaníes, indúes, quienes confundidos con el activismo hispano, promueven como ellos, los cambios en la legislación que les permitan salir de la oscuridad de vivir sin documentos e integrarse de manera visible al sistema político y económico del país, con las ventajas y protección contra los abusos que ello trae consigo.
Por su lado, Luis Valenzuela, Presidente de la Alianza Inmigrante de Long Island, quien coordinó y encabezó un nutrido grupo de activistas, que se dezplazaron a Washington desde tempranas horas de la madrugada del domingo dijo que’ la hora de la reforma es ahora, sus impulsores políticos como el senador Shummer tienen que dejarse de tantas vueltas y deben acometer esa iniciativa ya. Cada día que pasa los inmigrantes siguen sometidos a las fallas de un sistema roto y en desuso”.
El grupo de participantes en la marcha se acompañó de activistas Hispanos y Americanos, con una gran cobertura de periodistas de la isla, en donde los autonombrados líderes de la comunidad, brillan por su notoria ausencia.