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Dirigentes de organizaciones proinmigrantes llamaron ayer al Partido Demócrata y al Republicano a no menospreciar el poder del voto hispano en Estados Unidos en las próximas elecciones legislativas de noviembre.
Tras identificar 40 competencias claves, lo suficientemente cerradas, donde el voto hispano hará una diferencia, activistas advirtieron que será muy importante la forma en que ambos partidos decidan abordar el tema de la reforma migratoria.
“En 2010, la manera en que ambos partidos lidien con la prueba clave de la reforma migratoria será de gran consecuencia”, dijo Frank Sharry, director de la organización America’s Voice, una de las principales voces proinmigrantes en Estados Unidos.
De acuerdo con un reporte presentado ayer por este grupo, los hispanos serán una fuerza decisiva en 29 competencias de la Cámara de Representantes, 8 de la Cámara de Senadores y 3 para gobernador.
Si bien no es el único asunto que les afecta a los hispanos, para 80 por ciento de este sector la reforma migratoria es el tema más importante, según una encuesta realizada en diciembre por politólogos de la Universidad de Nuevo México.
“Si no ocurre (la reforma migratoria) no hay duda que afectará la presencia de hispanos en las urnas. Habrá un sentido de decepción que será reflejado el día de la elección”, dijo Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas en inglés).
Entre los ejemplos de elecciones senatoriales donde la población hispana hará la diferencia el próximo noviembre está la competencia en Arizona, en la que el ex candidato presidencial republicano John McCain intentará retener su escaño seis años más.
En Nevada, se espera que los hispanos, que representan sólo una cuarta parte de los votantes, sean una fuerza decisiva para que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid -quien apoya la legalización de indocumentados- logre su reelección.
Según cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos, 7.5 millones de hispanos acudieron a las urnas en 2004 mientras que 8 por ciento lo hizo en las elecciones de medio término en 2006. En los comicios presidenciales de 2008, salieron a votar 10 millones de hispanos.
“La influencia récord del voto hispano en 2008 no fue un golpe de suerte, no fue un accidente, ni una casualidad”, apuntó Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU), e hijo de braceros.
Apenas en las elecciones presidenciales de hace dos años, diversos sondeos muestran que el voto hispano fue clave para que Barack Obama ganara estados clave como Nevada o Florida.
“Somos testigos del creciente poder de un diverso y altamente motivado electorado que cambiará la política estadounidense hacia el futuro”, agregó Medina, quien dijo que era “clave” que ambos partidos se acercaran al voto hispano.
De acuerdo con los datos procesados por Americas Voice, una quinta parte de los distritos congresionales en la Cámara de Representantes tienen al menos 25 por ciento de población hispana, número que prevén crecerá.








