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Los senadores demócratas Harry Reid, Charles Schumer y Robert Menéndez promueven una propuesta marco para una reforma migratoria que incluye más recursos para la Patrulla Fronteriza y el posible despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur “cuando sea necesario”.
El borrador de la propuesta, al que tuvimos acceso , tiene “cero tolerancia” para más cruces ilegales y establece una serie de “hitos” para fortalecer la seguridad fronteriza y lograr el “control operacional” de la frontera sur, que deben cumplirse antes de cualquier medida para la legalización de la población indocumentada.
Según indicaron fuentes legislativas, estos elementos buscan atender las inquietudes de la oposición sobre la seguridad fronteriza.
Reid, que el martes dijo que el Senado debatiría primero una legislación de cambio climático antes de la reforma migratoria, afronta fuertes presiones de sus colegas en la Cámara de Representantes para que actúe este año sobre la reforma de inmigración.
La propuesta marco de 26 páginas establece los parámetros para un proyecto de ley que permita la legalización de los indocumentados y será presentada este viernes..
La propuesta establece más equipos y recursos tecnológicos para la Patrulla Fronteriza y recomienda la creación de una “unidad auxiliar” que ayude a esa entidad en la detención e interdicción de quienes intenten ingresar ilegalmente a EEUU, ‘‘incluyendo terroristas”, además de combatir el contrabando de drogas o “armas de destrucción masiva” en la frontera común.
También da a la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, “la autoridad para desplegar a personal de la Guardia Nacional en las fronteras cuando sea necesario”.
Ese despliegue militar es algo que ha solicitado el gobierno estatal de Texas, y que también cuenta con el apoyo del senador republicano y ex candidato presidencial John McCain.
La propuesta de Reid, Schumer y Menéndez también recomienda la construcción de más puertos de entrada al país, y la contratación de “miles” de inspectores de aduanas. Esos puertos de entrada tendrían acceso a todas las bases de datos del Gobierno para impedir la entrada de criminales, según el borrador.
La propuesta prohíbe que, una vez que el Gobierno federal haya cumplido con el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, los estados y ciudades puedan aplicar sus propias leyes y sanciones relacionadas con inmigración, porque eso “podría socavar las políticas federales”.
Además, para facilitar la deportación de “individuos peligrosos” “se enmendarán las leyes para sancionar a países que demoren o impidan la repatriación de sus ciudadanos, y el Gobierno de EEUU tendrá más autoridad para detenerlos hasta que puedan ser deportados”, según el documento.
Mientras se trabaja en la seguridad fronteriza, el Departamento de Seguridad Nacional podrá iniciar el proceso de registro y revisión de los indocumentados, quienes podrán obtener permisos de trabajo temporales.
Estos inmigrantes podrán solicitar la residencia permanente si reúnen requisitos como el pago de impuestos, aprendizaje del inglés, e inscripción en el Ejército, pero tendrán que esperar “en cola” ocho años mientras se procesan las visas de residencia legal para extranjeros en otros países.
Durante una rueda de prensa, varios líderes demócratas del Congreso presionaron para que el Gobierno del presidente Barack Obama presente una demanda contra una ley que criminaliza a los indocumentados en Arizona.
También pidieron que el Senado actúe pronto sobre la reforma migratoria.
Sin embargo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el miércoles que podría no existir un “apetito” en el Congreso para abordar inmediatamente el complejo tema de la reforma al sistema de inmigración.
Dada la cantidad de trabajo sobre la legislación energética y la inquietud de los congresistas sobre las próximas elecciones, una reforma inmigratoria podría ser demasiado, dijo Obama a la prensa en el Air Force One cuando le preguntaron si creía que la reforma podría ser aprobada este año.”Aún hay trabajo que debe realizarse sobre energía, las elecciones de mitad de período se acercan, así que no quiero que hagamos algo sólo por la política que no resuelva el problema”, declaró el mandatario.
Obama dijo que aún quería un esfuerzo bipartidista sobre una reforma exhaustiva de inmigración, pero pareció reacio a poner el tema antes que la legislación sobre cambio climático.
Los republicanos han dejado en claro que no cooperarán en el tema del cambio climático a menos que la inmigración sea sacada de la mesa por el momento.
“Creo que podemos conseguir que una mayoría de demócratas apoye un enfoque exhaustivo, pero necesito cierta ayuda del lado republicano”, explicó Obama.
El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, dijo el miércoles que trabajaría para la aprobación de la legislación energética antes de abordar la inmigración, una estrategia que podría restaurar la coalición bipartidista tras la campaña por la iniciativa sobre cambio climático.
Varios de los congresistas criticaron al senador republicano Lindsey Graham, que hasta hace poco estaba negociando un plan de reforma con el senador demócrata Charles Schumer pero ahora insiste en que primero debe fortalecerse la seguridad en la frontera con México.
”Se debe avanzar en una reforma migratoria integral. No nos va a intimidar un senador de un estado sureño o de cualquier otra parte”, dijo la legisladora demócrata Sheila Jackson Lee.
Este sábado, activistas pro-inmigrantes protagonizarán actos de protestas en más de 70 ciudades para denunciar la ley SB1070 de Arizona y para continuar presionando por la escurridiza reforma migratoria
El líder de la mayoría del Senado estadounidense, Harry Reid, dijo estar comprometido con aprobar dos legislaciones prioritarias para Obama este año: la reforma de inmigración y un proyecto de ley sobre el cambio climático.Reid enfrenta una difícil reelección en Nevada, donde los latinos facilitaron la victoria presidencial de Obama el 2008.



















