El español es el segundo idioma con mayor número de hablantes en Estados Unidos, después del inglés. Este país ostenta la segunda comunidad de habla hispana más grande del mundo, después de México. Luego siguen las de España, Colombia y Argentina.
Es el segundo idioma más hablado de la ciudad de Nueva York, el idioma extranjero más estudiado y la lengua madre de 2.1 millones de sus habitantes.
El español es la segunda lengua más hablada en 43 estados y en el distrito de Columbia. Nuevo México es uno de los pocos estados donde existe población, no inmigrante, cuya lengua materna es el español. El español constituye una de las señas características más importantes de la personalidad cultural del estado. Sin embargo, a pesar de lo que frecuentemente se afirma, el español no es lengua oficial del estado.
La Academia Norteamericana de la Lengua Española está considerada como una de las instituciones con mayor influencia en la actual normativa del idioma español, fue fundada en 1973 y tiene su sede en Nueva York.
En el frente político, los hispanos suponen cerca del 10 por ciento del electorado y muchos políticos intentar ganar votos hablando, o por lo menos intentando, hablarles en español, en el mundo empresarial para incrementar los beneficios y un gran número de estadounidenses lo ven como una amenaza a la cultura de su país.
Hay más hispanohablantes en Estados Unidos que, por ejemplo, en toda Venezuela, según los números del censo. Los visitantes que acuden a Estados Unidos por primera vez se quedan atónitos de lo que ha calado el idioma. Es la segunda lengua no oficial del país.
El español domina en Miami, está en todas partes en Los Ángeles y se extiende a lo largo de la frontera con México. Las máquinas expendedoras de costa a costa ofrecen menús en Español y hay pocas líneas de servicios telefónicos que no ofrezcan una opción en español.
A pesar de los intentos de hacer del inglés el idioma oficial, la influencia del español en Estados Unidos está creciendo a ojos vistas.
Los anuncios en español ya suponen una maldición para muchos conservadores que temen que Estados Unidos esté convirtiéndose en un país con dos idiomas y culturas dominantes. En total, se hablan más de 300 idiomas en Estados Unidos, pero tradicionalmente, el inglés había servido como adhesivo lingüístico que unía a las diversas comunidades.
Las estadísticas nos ofrecen la clave. En 1980, según el censo, había 10 millones de hispanos en Estados Unidos. En 1990, el número había llegado a los 23 millones. Ahora es de 40, entre legales e ilegales, cuya renta disponible se estima que es de 700.000 millones de dólares, y se espera que llegue al billón en pocos años.
Las proyecciones del censo estadounidense colocan el número de hispanos en 2050 en cerca de 105 millones, una cuarta parte de la población global del país.
La mayoría de los encuestados por el censo dicen que hablan inglés ‘muy bien’, los expertos en marketing ven en el español como clave para desarrollar completamente el rico mercado hispano. Los hombres de negocios estadounidenses se estima que gastan 3.000 millones de dólares al año en anuncios en español.
‘Los Estados Unidos se han reunido con un único lenguaje – el inglés – que ha sido fundamental en el proceso de asimilación’, dice Rob Toonkel de Inglés Estadounidense, un grupo de presión que hace campaña para que una ley haga del inglés el idioma oficial desde 1981.
El aumento en el número de consumidores que habla español hace que cada vez sea más indispensable para las empresas contratar un staff bilingüe, que tenga la capacidad de comunicarse con ellos en su idioma. A esta conclusión llegan los estudios realizados por la especialista en marketing y comunicación Suzanne Irizarry de López, miembro del Consejo de la Asociación de Marketing y Comunicación Hispano y directora del Business Development for Bilingual Research Services,que afirma que, en un futuro no tan lejano,el español dejará de ser visto como un lenguaje extranjero opcional en el colegio para convertirse en uno de las dos lenguas más habladas en los Estados Unidos. La afirmación no se refiere a un futuro tan lejano, pero sí llevará al menos una o dos generaciones lograr este cambio en la percepción del idioma
Sin embargo, la autora asegura que el marketing no puede darse ese lujo, ya que cada vez hay más clientes que hablan en español. Y cuenta que una situación que se vive a diario en los Estados Unidos es que, en muchos establecimientos, quienes deben prestarle servicios a los clientes se trate de recepcionistas, vendedores, médicos, profesionales o gobernantes,están imposibilitados de comunicarse con ellos porque, si bien muchas compañías invierten grandes sumas en publicitar en español, aún no han puesto el énfasis necesario en conseguir un staff bilingüe capaz de mantener una buena relación con sus clientes en español.
Si el marketing requiere un cierto romance con el cliente y no hay una habilidad comunicacional efectiva en juego en todos los puntos de contacto, la relación con el cliente hispano sólo podrá acercarse al divorcio, sentenció la autora, con lo cual, quienes tomen al inglés como lengua única dentro del ámbito de los negocios no harán más que perder clientes, dinero y posicionamiento, o como dice un adagio popular, estarán sembrando su propia tumba.
Con una población hispana en crecimiento, el español lentamente se está afirmando en los Estados Unidos como lengua nativa y típica americana. Esto se ve en la proliferación de escuelas bilingües en el país. Lo cual se suma al hecho de que cada vez hay más medios ,tv, revistas, diarios, radio, internet en español y más de veinte millones de estadounidenses que lo hablan regularmente.
De hecho, Estados Unidos ocupa el puesto número cinco entre los países del mundo donde se habla español. Además, el español fue el primer lenguaje europeo hablado en ese país desde fines del siglo XV, particularmente en los estados del sur y el oeste, cuyos nombres, en su mayoría, siguen estando en español.
Irizarry de López habla de un cambio de sistema de los Estados Unidos, para el cual pone como ejemplo un artículo publicado el 4 de febrero de 2005 en The Sun Sentinel, que informa sobre el discurso del senador hispano Mel Martinez nacido en Cuba, quien rompió con la tradición de 216 años de hacer los discursos inaugurales de los senadores solamente en inglés.
El artículo decía: El primer discurso de un nuevo senador se supone que es un momento histórico para un recién llegado y suele ser usado para definir sus prioridades. Cuando Martínez irrumpió con un español seguido por su propia traducción en inglés, el taquígrafo lo miró socarronamente y sólo tipió: “hablando español”.
Sin embargo,lograr un cambio de percepción que permita que el español pase de ser visto como un idioma extranjero a una lengua nativa llevará, al menos, un par de generaciones. Mientras tanto, pasaremos por los dolores de crecimiento, que es lo que se llama el dolor de estar en el medio de la percepción de que el español es un lenguaje extranjero pero, en realidad, cada vez más clientes lo hablan.
Ser hispano, un estilo de vida
Por otro lado, en su estudio Todays hispanic consumer – Getting to know el nuevo general market, Irizarry de López asegura que, en un futuro no muy lejano, el mercado hispano no podrá seguir siendo considerado como un simple segmento cultural, racial o demográfico. Y, seguramente, tampoco estará atado a un solo lenguaje. Es más bien un estilo de vida, un modo de ser, una elección, dice la autora.
En su estudio, marca algunas diferencias a tener en cuenta a la hora de hablar de la raza hispana, tales como: país de origen, país de crecimiento, razones y época de inmigración, cantidad de tiempo en uno u otro lado, tipo de crecimiento -país, barrio, etc.-, sexo, edad, educación, posición económica, ocupación, lenguaje, estado civil y lugar de residencia, entre otras.
Español de Estados Unidos
Desde el punto de vista del idioma, se estima que más del 70% de las familias hispanas hablan español en el hogar como forma principal de comunicación. Este dato también abarca a la segunda y tercera generación de hispanos que han vivido su vida entera en los Estados Unidos. De ahí que, desde un punto de vista cultural, la lengua española siga siendo una forma importante de comunicación, incluso para los que se consideran nativos estadounidenses.
La mayoría de los latinos en los EEUU consideran que el poder hablar el español es uno de los regalos más grandes que sus padres les han dado, y de la misma forma ellos quieren seguir transmitiendo ese legado a sus hijos. Los beneficios personales, culturales, académicos, y profesionales de los cuales los bilingües están orgullosos incluyen:
Niños que pueden comunicarse con sus abuelos, fortaleciendo la unidad familiar a través de generaciones y fronteras,
Amor al aprendizaje de diferentes lenguas– fomentado al utilizar su conocimiento de una lengua para el desarrollo de la otra– lo cual los hace mejores estudiantes,
Aprecio por la diversidad que existe entre los latinos, y relaciones gratas con personas de distintas culturas y razas,
Mayores oportunidades para estudiar, trabajar y viajar,
La oportunidad de honrar y servir a uno de los grupos más necesitados de los EEUU y del mundo.
Criar un niño bilingüe no es fácil, y no existe una fórmula perfecta que se ajuste a cada individuo. Antes de planear una estrategia bilingüe eficaz para su hogar, debe tomar en cuenta las circunstancias específicas de su familia y de cada niño.
Sólo los niños que tengan la necesidad de hablar el español y el inglés llegarán a hablar los dos idiomas bien. La primera generación, la de los
padres nacidos y criados en un país de habla hispana, generalmente cría a sus hijos en español. Esos niños (miembros de la segunda generación) llegan a ser bilingües porque están rodeados del español en el hogar, y por el inglés en la sociedad. Pero ellos suelen criar a la tercera generación en inglés, lo cual causa frustración en ambas partes cuando los abuelos y los nietos no se entienden. En lo posible, entre los adultos que pasan mucho tiempo con el niño convendría siempre tener personas a las que sólo se les pueda hablar en español, y otras a las que sólo se les pueda hablar en inglés.
Si bien la importancia del segmento hispano es más que evidente, aún persiste la difícil tarea de cómo comunicarse en forma eficaz con este segmento. Para encontrar la respuesta, es importante dar un paso atrás y examinar lo que realmente es un “hispano”. Esto es especialmente importante desde una perspectiva lingüística, ya que los hispanos son una mezcla de muchas nacionalidades. El término hispano fue acuñado por primera vez por el Censo de los Estados Unidos para intentar clasificar a los latinoamericanos que vivían en el país. Esto es importante porque el español latinoamericano es completamente diferente del español de España o castellano. Los españoles conjugan los verbos de manera diferente, especialmente con el uso que hacen del pronombre “vosotros”. Esa conjugación asociada al pronombre “vosotros” no se utiliza en Latinoamérica y generaría una reacción negativa en los hispanos.
Español Hispano de Estados Unidos
El español “hispano” es más una mezcla de dialectos y culturas de unos 20 países de Latinoamérica y, lingüísticamente hablando, requiere atención especial. Y para sumar a la complejidad, los medios de Estados Unidos, incluidos los medios tradicionales en inglés así como las empresas de medios líderes de español de Estados Unidos, como Univision, Telemundo y CNN en español tienen una importante influencia en el español hispano de dicho país.
Se deben tomar en cuenta todas estas consideraciones al traducir para el mercado hispano en Estados Unidos. Las empresas que usan contenido orientado al mercado español (de España) están cometiendo un grave error de marketing ya que los hispanos responden más al español que se habla en los países de Latinoamérica. México y los países de Centroamérica, en particular, tienen una fuerte influencia debido a su proximidad con los Estados Unidos y su influencia sobre los medios de los Estados Unidos.








