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Los elementos tóxicos que nos roban las energías

La energía ocupa un espacio muy grande en nuestro entorno, desde el ambiente en donde vivimos, de las cosas que componen esos espacios y sobre todo, las personas que comparten esos espacios.
 

Lialdia.com / Waldemar Serrano Burgos/ Miami/ Florida/ 1/22/2018 – Diariamente estamos rodeados de toxicidad y no nos damos cuenta. La misma se va colando y aprovechando  cada espacio disponible de nuestros rincones físicos, mentales y espirituales para perpetuarse.

En ese proceso de adentrarse a nuestras vidas sigilosamente y sabotear nuestra felicidad, nos olvidamos de algo bien importante, somos energía.

De hecho si no lo crees, solo dale pensamiento a lo siguiente, ¿cuántas veces has llegado a un lugar y te da piel de gallina? ¿estás hablando con alguien de un tema y el estómago se te tranca o se revuelca? ¿cuántas veces estás pensando en alguien y de momento te llama o te encuentras con esa persona?.

Vamos mas allá, no le pasa que está en una oficina y el “ambiente se siente cargado”, o llega a un hogar de un familiar o amistad y uno se siente raro, como que algo pasó o está pasando aunque las personas que están alrededor lo quieran esconder.

A todos nos pasa, pero lamentablemente no nos enseñan a identificar nuestra energía y la que nos rodea. Es tan vital en nuestra vida que en el momento en que no estamos ya presentes físicamente en esta existencia, es cuando la misma ya no esta en el cuerpo.

No es una ciencia oculta, ni es algo tan complicado que tengamos que ir a una Universidad. Es simple, somos energía, la cual recibimos y enviamos en cada segundo que parpadeamos.

La energía ocupa un espacio muy grande en nuestro entorno, desde el ambiente en donde vivimos, de las cosas que componen esos espacios y sobre todo, las personas que comparten esos espacios.

En la vida aunque lo quieran disfrazar, existen energías negativas, las cuales las definimos como las intenciones que no apoyan el crecimiento y evolución de una persona, entiéndase su espíritu.

Por otro lado están las energías positivas, esas que nos elevan a otro nivel de conciencia, nos abren los caminos sin mucho esfuerzo y  contribuyen a que podamos caminar en propósito existencial.

Lamentablemente en los momentos en que esas energías negativas se apoderan de nuestro entornos (físico, mental y espiritual) tendemos a sentirnos extenuados, bajos de energía, no tenemos ganas de hacer nada, nos estamos quejando de todo, la critica se convierte en el pan nuestro de cada día, en fin, es como si viviéramos en una depresión continua sin tiempo limite.

Los elementos más comunes que aportan a que eso exista a nuestras vidas lo son: el estrés, la mala alimentación, los medicamentos, los entornos físicos, nuestros pensamientos, y por supuesto no podía faltar las personas tóxicas.

Todos de alguna forma u otra hemos escuchado algunas de estas frases tóxicas:

“Con lo que yo he hecho por ti ¿Ahora me haces esto?”

“Lo has hecho genial, pero podría ser mejor”

“Muy bien hecho, pero ya es tarde”

“No es por criticar, pero eso que estás haciendo no pinta bien”

“Tú tienes la culpa de que yo haya fallado”

“¿Cómo te atreves a hablarme así a mí?”

“Si no vienes a verme me quedaré solo todo el día”

“Tienes razón, no valgo para nada, ¡Soy lo peor!”

“Así son las cosas, no puedo hacer nada”

“Me has hecho mucho daño, no me lo merecía”

“Sin ti yo no soy nadie”

“No eres nadie sin mí”

¿Qué podemos hacer?

A continuación exponemos para su consideración algunas sugerencias que le han funcionado a otras personas que tomaron la decisión de modificar sus vidas y eliminar y reducir esas energías negativas de sus vidas.

  • Para canalizar el estrés podemos hacer ejercicios, meditar, dialogar con alguien de confianza, movernos de ambiente o simplemente estar en silencio.
  • Podemos comenzar a incorporar lentamente pero consistentemente las ensaladas, disminuir la cantidad de comida tóxica que ingerimos.
  • Que tal si somos cuidadosos con los medicamentos que utilizamos, la cantidad requerida, la frecuencia y con los efectos secundarios que tienen.
  • Tengamos espacios limpios, acomodados, que a la vista no les afecte o les causa ansiedad, utilice colores claros o pasteles los cuales de alguna manera ayuden a que el espacio se vea limpio, coloque figuras o elementos que nos brinden paz, tranquilidad, estabilidad y felicidad.
  • Aléjese de todo aquel que se queje demasiado, que todo lo vea de una forma pesimista, esté quejándose continuamente, vea los defectos de todos los demás, se crea que tiene la razón en todo momento y que juzgue sin conocer los detalles de las circunstancias.
  • Recuerde que todo aquello que pensamos se materializa por medio de nuestras palabras y en las acciones. Nuestro instinto es nuestro mejor aliado y sirve como alarma para que cuando algo no está en orden en nuestra vida; hagámosle caso, no lo silenciemos como hacemos con las alarmas del celular en las mañanas, si está sonando es porque algo importante está, va o podría suceder.
  • A su vez, cuidado con los pensamientos ya que son tan poderosos que nos pueden llevar a la felicidad o a la desgracia, cuidemos lo que pensamos, no nos castiguemos cuando nos demos cuenta que no son lo mejores, cancelemos, refrasiemos para así poder modificar y hacer un cambio permanente y sobre todo no seamos severos con nosotros mismos.
  • Otra cosa que podemos hacer es rodearnos de plantas que contengan flores, ir a la playa, visitar el campo, y sobre todo rodearse de personas que añadan valor y que deseen genuinamente el bienestar de uno.
  • Por último, la responsabilidad es nuestra, la de neutralizar todas esas energías negativas que continuamente nos estarán rodeando de alguna forma u otra, la clave es la consistencia y dejar atrás un poco el convertirnos en nuestros propios enemigos.

Que tal si en vez de continuar drenándonos, nos convertimos en nuestra propia fuente de energía.

Que tal si en vez de estar en esta existencia saboteándonos de disfrutar la abundancia que nos rodea, escogemos algo diferente.

Que tal si hoy comenzamos de nuevo.

Waldemar Serrano Burgos, CNBC
Certified Neuro-Business Coach

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