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De la Leyenda a la Arqueo-Astronomía

“Erguido en el solitario esplendor de Salisbury Plain, una gredosa llanura barrida por el viento a unos 130 km. De Londres, Inglaterra, Stonehenge ha intrigado a investigadores durante muchos siglos.

” Fuente: El misterio de los Megalitos. Serie Misterios de lo Desconocido. Biblioteca Time Life Books.

Lialdia.com/ Graciela Nasif/ Córdoba/ España/ 12/9/2017 – A lo largo y ancho de nuestro Planeta Tierra los misterios se dan la mano con las incógnitas, y éstas con lo sagrado y las creencias populares, que rigen los destinos de los pueblos.

Existe un marcado paralelismo entre misterios que se repiten en diversas latitudes sin importar las distancias ni los siglos transcurridos. Intentaremos hoy develar los orígenes, que parten muchas veces de las Leyendas, pasando por diferentes estadios hasta llegar a las más concretas explicaciones científicas brindadas por la Arqueo-Astronomía.

Comenzaremos con Stonehenge. Existe una clara demostración de la energía increíble acumulada en el círculo rocoso. Un joven llegó a las ruinas ciclópeas inglesas buscando la llamada “Energía Terrena”.

Muchas personas avalan la creencia de que existe en el lugar una fuerza mágica, venerada por muchos de los que intentan encontrar, más allá de la ciencia tradicional, una explicación a ciertos misterios que se nos presentan palpablemente, aunque no podamos dilucidar su origen ni su intencionalidad.

Volvemos al joven decidido a desentrañar la  verdad sobre la supuesta energía que emana de las piedras de Stonehenge. Llegó al lugar munido de un “Ank”, cruz egipcia consistente en una cruz truncada en su parte superior, donde  sólo tiene un óvalo. Esta cruz es absolutamente sagrada en Egipto y venerada en muchos países del mundo, por sus múltiples simbolismos que apuntan a la Mística Espiritualidad.

Sosteniendo el vástago recto, desde el asa superior, apuntó el extremo hacia la otra punta de las inmensas piedras que se erguían sobre la llanura. El resultado fue inmediato y totalmente inesperado. Una descarga eléctrica muy intensa subió por el brazo que sostenía el Ank,  derribó al joven al suelo y lo dejó posteriormente inconsciente.

Al recuperar la conciencia notó su brazo absolutamente paralizado. Tuvo que realizar seis meses de rehabilitación para recuperar su normalidad. Este suceso le permitió comprobar la existencia real de la Energía Terrena que buscaba en el lugar.

Durante siglos muchos fueron quienes se acercaron, tratando de descubrir el misterio de las colosales piedras erguidas al cielo. Pese a ello el enigma continúa. Historiadores, investigadores, arqueólogos, científicos, idealistas, religiosos y adeptos a las Ciencias Ocultas…todos intentaron dar una explicación y a veces se les creyó durante cierto lapso de tiempo, pero eso fue hasta que apareció un nuevo interesado con una teoría diferente, que echaba por tierra la anterior; y así de la leyenda inicial se llegó a la ciencia traducida en la Arqueo-Astronomía.

Actualmente más de la mitad de las piedras originales han desaparecido, y sólo quedan en el lugar los huecos en el terreno donde se asentaron un día. Algunas permanecen pero se hallan derribadas o rotas. Y aún así el conjunto conserva un aura de misticismo colosal que deslumbra, inquietando el alma ante el mensaje por descifrar que nos legaron sus ignotos constructores.

Comencemos por describir lo que ha quedado a la vista. Sobre esto dijo un escritor ya hace doscientos años:

“Hay bastante en pie como para recuperar la forma que tenía cuando estaba en perfecto estado. Hay suficiente de cada parte como para preservar la idea del todo.”

 

Y bajo esa premisa podemos constatar que el todo es un monumento compuesto por dos anillos concéntricos de piedras fabulosas erguidas al cielo, las cuales encierran…”un par de formas de herradura, hechas con piedras ensambladas.”. Inmensas piedras se yerguen solitarias al cielo, complementando el conjunto; existiendo además gran cantidad de pozos y una zanja baja cuyos bordes son redondeados, agregándose una calzada que surge de dicha zanja y se extiende hasta el río Avon, a dos mil cuatrocientos metros de distancia.

Las piedras erectas del círculo y herraduras externas tienen dinteles, o sea piedras enormes colocadas horizontalmente sobre las piedras erguidas, conformando portales en círculo. Los cinco portales de la herradura externa llegan a medir nueve metros de altura, y se los llama “Trilitones”. Lo interesante no es solamente la disposición de portales circulares pétreos, sino el peso estimativo de cada piedra, considerando que cada bloque llega a pesar aproximadamente doce toneladas cada uno.

Dichas piedras horizontales,   que se colocaban sobre las que estaban incrustadas en tierra elevándose rectamente al cielo, debieron ser izadas hasta sobrepasar la altura de las verticales, para luego bajarlas hasta su sitio, buscando que sus muescas inferiores se acoplaran con las espigas de las piedras inferiores, logrando un increíble encastre perfecto a pesar de los pesos descomunales que se manipulaban. Esto de por sí es un enigma.

¿Cómo, quiénes, cuándo y para qué se realizó este trabajo ciclópeo? Todavía hay muchas teorías y pocas certezas.

Lo que sí se sabe es que a este cúmulo de piedras se le dio diferentes nombres en el inglés antiguo, pero su significado siempre fue “Piedra Colgante.”

Antes de continuar, porque el material sobre este tema es muy abundante, deseo señalizar que este estilo de erguir piedras de gran tamaño, formando determinados dibujos no es privativa de Europa, sino que también su uso se ha extendido por todo el mundo, especialmente en América; donde ya se ha comprobado que tuvieron un marcado uso astronómico; especialmente en Mesoamérica. Por lo tanto Stonehenge tiene directa relación con otras piedras colosales erguidas en tierras de los Pueblos Originarios.

También es necesario aclarar que estos monumentos tienen diferentes formas. Los más simples están formados por una sola piedra, a la cual se la llama “Menhir”, que en celta significa “Piedra Larga”. Se trata de una piedra de muchas toneladas de peso, erguida solitaria.

Le siguen las agrupaciones de Menhires, generalmente dispuestos en forma circular; o conformando hileras que se prolongan durante muchos km.

En tercer lugar podemos hablar del “Dolmen”. Se trata de una estructura de grandes piedras, techada y ubicada en lugar abierto o rodeada de un inmenso montículo de tierra.

Stonehenge se encuentra clasificada en la segunda categoría precedentemente explicada.  Fue construido en arenisca arcillosa azulosa, “…que es un tipo de dolerita de color azul, y una variedad de piedra arenisca más dura que el granito…”.

Es desconocida la fecha de su construcción, pero científicos argumentan que para su construcción se necesitó de cuatro etapas, alrededor del 3.100 al 1.100 a.C. Durante un tiempo estuvo olvidado, y su terreno se descuidó sobremanera, pero fue rescatado para el mundo en todo su esplendor por el clérigo inglés Henry de Huntingdon, alrededor del 1.130 d.C.

Alertados los ingleses de su existencia comenzaron a investigar sus orígenes y usos posibles, y así surgió la Leyenda de la Danza de los Gigantes, que disfrutaremos en la próxima Editorial.

Les dejo aquí el Momento de Reflexión; esta vez consistente en algunas preguntas que tal vez no nos planteamos cada día… incluso tal vez nunca pensamos sus respuestas:

Preguntas que pueden parecer tontas, ya enunciadas, conocidas, demasiado simples… y sin embargo, ¿cuál sería la respuesta más adecuada a estas preguntas?

¿Qué es una guerra, para el común de las personas? ¿Es tan sólo el enfrentamiento bélico o entra en juego la agresión a la Humanidad, con la consiguiente pérdida de derechos humanos tales como la Libertad, la Paz, la Convivencia Fraterna, la Armonía Planetaria, la Salud, y la Preservación del núcleo familiar? ¿Quiénes son los que se benefician de estos desastres humanitarios, y quiénes pierden ante las masacres consumadas? ¿Alguna vez una guerra dejó un saldo positivo a la Humanidad? ¿Cuál? ¿Qué se puede hacer ante las decisiones tomadas por unos pocos, gracias al poder que les otorgan sus cargos de dirigentes políticos cuando optan por declarar la guerra a otros países, sin consultar si su propio pueblo aprueba esta acción? ¿Acaso es ética una guerra? ¿Y entonces, por qué se la soporta o se la estimula? ¿Alguien puede aportar una solución práctica y concreta para que se acaben las interminables guerras que asolan la Tierra desde hace siglos?

Preguntas simples… para respuestas complicadas…

Los saludo en la Luz de la Palabra. Ojalá algo de esa Luz ingrese al corazón de los Hombres, para que la Paz sea el mejor regalo del año que está por iniciarse en medio de densos nubarrones de ira y desolación. Apoyemos la venida de la Paz, como el único Camino a transitar unidos fraternalmente, sin prejuicios, sin odios ni rencores.

Dra. H. C. de Literatura Graciela Nasif

Vicepresidente de SIPEA ARGENTINA, Filial de SIPEA IBEROAMERICANA.

Del Grupo de Editores.

 

 

 

 

 

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