Latinoamérica gira a la derecha

Posted on 06 February 2010 by jesus

Juan-Larrain-GonzalezPor Juan Larraín*

Servicios de long Island Al día

El resultado de las recientes elecciones presidenciales en Chile, el desenlace de la crisis en Honduras y el rechazo del Presidente de El Salvador a unirse al Alba, son algunos signos que indican que América Latina se aleja de aquellos esquemas socializantes y populistas que parecían querer imponerse.

En efecto, dichos gobernantes –junto a los de Panamá, México y Colombia- han desechado las propuestas de Chávez pues se inclinan por otras fórmulas para el desarrollo de sus países, totalmente opuestas a las que promueve el delirante líder bolivariano. A propósito, este ha expresado su voluntad de mantenerse en el poder indefinidamente, pues cree que su revolución vivirá por “900 años”, parodiando otra demencia similar, la de Hitler, quien en su oportunidad pronosticó que el Tercer Reich viviría un milenio… Es de esperar que Venezuela no resulte destruida como lo fue la Alemania nazi, pero sin mediar una guerra.

Si bien este grupo de países no comulga con las “ideas” de este charlatán, tampoco es un bloque o una alianza contra nadie; pero son una fuerza moral que debe manifestarse para que en la región imperen nuevamente aquellos valores y principios que la comunidad interamericana dice defender.

Es así como habrá necesidad de darle un renovado impulso a la promoción de los derechos humanos, señalando sin temores ni tapujos a aquellos gobiernos que los conculcan. Serán esos países, que creen en la libertad y gozan de una independencia ideológica, los que deberán desenmascarar a aquellos que, manifestando una falsa vocación democrática, pretenden servirse de ella para destruirla desde adentro.

Ellos tendrán también la obligación moral de hacer valer e implementar los instrumentos interamericanos que se adoptaron para consolidar la democracia, el imperio de la justicia y la consagración de las libertades individuales, pero que hoy son casi letra muerta. La tarea no es fácil, en un hemisferio donde se ha confundido la tolerancia con la permisividad, el respeto a la soberanía con la indiferencia y la selectiva no intromisión en los asuntos internos con la aceptación de cualquier atropello de los derechos fundamentales.

De ser auténticamente fieles a los compromisos adquiridos en esa materia, el actual gobierno de Cuba no debería haber sido invitado a regresar a la OEA y regímenes como el de Venezuela deberían estar hace rato en entredicho. Pero como dice el viejo tango, hoy se vive un verdadero cambalache, que acepta se trastoquen conceptos, valores y principios en aras de una malentendida corrección política.

Hay que confiar que esta brisa renovadora que sopla en el continente echará a un lado aquellas ideas que pretendían regresarnos al pasado. Como lo dijo Winston Churchill con gran sabiduría, “el socialismo es una filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y el evangelio de la envidia; su virtud inherente es la distribución equitativa de la miseria”.

*El autor es profesor de la Universidad de Miami y ex Embajador de Chile en la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Leave a Reply

Advertise Here
Advertise Here