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Las fuerzas de seguridad acordonan la Embajada de Brasil en Honduras

Posted on 22 September 2009 by jesus

represion-en-honduras

Fabrizio Estrada un artista narra la situación desde Honduras.

La policía hondureña desaloja a la fuerza a los simpatizantes de Zelaya fuera de la sede diplomática brasileña donde está refugiado el presidente depuesto.- Hay 150 detenidos.- Lula pide que se respete su embajada.- La UE pide una solución negociada

Las fuerzas de seguridad hondureñas mantienen cercada la Embajada brasileña en Tegucigalpa para evitar que se reúnan de nuevo los simpatizantes del presidente depuesto Manuel Zelaya, tras ser desalojados violentamente esta mañana. El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, ha pedido hoy al Gobierno de facto de Honduras que respete su sede diplomática en Honduras a la vez que ha pedido a Zelaya que se mantenga tranquilo y no dé argumentos a las autoridades golpistas para una violación de su legación.

La policía ha dispersado con gases lacrimógenos a centenares de seguidores del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que estaban apostados cerca de la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se han producido algunos disturbios. Uno de los seguidores de Zelaya pedia ayuda a las fuerzas extranjeras. “Pedimos ayuda a las fuerzas extranjeras para sacar a los golpistas. Nos están reprimiendo.” Desde la embajada de Brasil, el presidente depuesto llamó a los hondureños a acudir a protegerlo y dijo que había regresado para buscar una salida dialogada a la crisis política que se abrió el pasado 28 de junio, cuando una asonada militar le apartó del poder y le expulsó del país.

Lula, que asiste en Nueva York a la reunión de Naciones Unidas sobre el cambio climático, ha afirmado que Brasil está garantizando el derecho del presidente Zelaya de buscar refugio en su embajada y ha hecho un llamamiento al gobierno presidido por Roberto Micheletti para que abra la vía de la negociación y así buscar una salida a la crisis. Hacemos “lo que cualquier país democrático haría”, ha dicho Lula a los periodistas.

Por su parte, Micheletti ha dicho que pedirá a Brasil que le dé asilo a Zelaya y lo lleve a ese país o que lo entregue a las autoridades hondureñas para que afronte las acusaciones que pesan sobre él. El Gobierno de facto, a través de su viceministra de Exteriores Martha Alvarado, ha descartado que sus fuerzas de seguridad vayan a entrar en la legación diplomática y que la presencia policial es para evitar manifestaciones violentas. Según fuentes cercanas a Zelaya, dentro de la sede diplomática hay entre dos y tres centenares de personas, y que les han cortado la electricidad y agua. La presión viene por todas partes.

“Hago un llamado al Gobierno de Brasil a que respete la orden judicial dictada contra el señor Zelaya entregándolo a las autoridades competentes de Honduras”, dijo Micheletti en un mensaje que leyó en la Casa Presidencial emitido por televisión. “El Estado de Honduras está comprometido a respetar los derechos del señor Zelaya al debido proceso”, agregó, insistiendo en que el ex mandatario pretende “continuar obstaculizando la celebración de las elecciones el próximo 29 de noviembre, como lo han venido haciendo él y sus seguidores desde hace varias semanas”.

Temprano esta mañana, las fuerzas de seguridad hondureñas, apoyados con tanquetas que disparan agua a presión, gases lacrimógenos y balas de goma, han dispersado a los cientos de manifestantes que se habían mantenido afuera de la embajada de Brasil en Tegucigalpa en respaldo de Zelaya, que regresó ayer por sorpresa al país.

Fabrizio Estrada un artista que se encuentra en el medio de la situación, le dijo a www.Lialdia.com a través de su colega karla Coreas en Long Island que” me encuentro en un edificio cercano a la Embajada de Brasil junto a 30 compañeras y compañeros, la mayoría integrantes de Artistas del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado.

Nos avocamos a este lugar para descansar, manteniendo la conciencia de que de un momento a otro el ejército y la policía entrarían al perímetro donde alrededor de 5,000 personas nos encontrábamos para darle protección al Presidente Manuel Zelaya.

Atacaron a las 5:45 am con fusilería y lacrimógenas. Mataron a un número indeterminado de compañeros de la primera barricada al final del Puente Guancaste. Rodearon y atacaron la barricada del puente de La Reforma.

Haciendo cálculos aproximados, el operativo contó con alrededor de 1,000 efectivos policiales y militares.

Arrinconaron y golpearon. 18 heridos graves en el Hospital Escuela. Siguen persiguiendo en el Barrio Morazán y en le Barrio Guadalupe a los bravos estudiantes que anoche organizaron las precarias barricadas.

Frente a la Embajada de Brasil han colocado un altoparlante con el himno nacional a todo volumen mientras catean las casas aledañas a la Embajada. Lanzaron bombas lacrimógenas dentro de la Embajada. El Presidente continúa en su interior amenazado por los golpistas que ya argumentaron a través de los medios sus razones “legales” para proceder al allanamientos.

Miles de personas que se dirigían hacia Tegucigalpa han sido retenidas en los alrededores de la ciudad. La ciudad está completamente vacía, fantasmal. El toque de queda fue extendido para todo el día.

La represión contra los manifestantes indefensos fue brutal. En varias ocasiones Radio Globo y Canal 36 han sido sacados del aire.

Cientos de presos. Estamos aislados.

Aquí estamos el núcleo principal de los organizadores de los grandes eventos culturales en resistencia: poetas, cantautores, músicos, fotógrafos, cineastas, pintores y pintoras… humanos”.

Toque de queda

El Ejecutivo de Micheletti ha decretado el toque de queda en todo el territorio nacional para “conservar la calma” desde las 16 hora local. Además, ha anunciado el cierre de los cuatro aeropuertos internacionales que tiene el país a partir de este martes, que quedarán bajo control del Ejército.

Zelaya, derrocado por un golpe de Estado el pasado 28 de junio, asegura que ha vuelto para encontrar una salida pacífica a la crisis política desencadenada tras su derrocamiento. “Estoy aquí en Tegucigalpa. Estoy aquí para la restauración de la democracia, para llamar al diálogo”, dijo en declaraciones recogidas por medios locales.

El ex dirigente, que ha agradecido públicamente al presidente Lula su apoyo al darle refugio en la Embajada, ha revelado que llegó a Honduras desde Nicaragua, país donde ha pasado la mayor parte del tiempo desde que fue derrocado en junio. Según ha relatado, su travesía duró más de 15 horas y tuvo que utilizar “diferentes transportes” para poder llegar a su país. “Tuve colaboración pero no puedo decirlo para que no molesten a nadie”, ha explicado.

Zelaya ya había intentado retornar en dos ocasiones a Honduras. En la primera, el 5 de julio, quiso aterrizar en Tegucigalpa en un avión del Gobierno venezolano procedente de Washington, pero se lo impidieron los militares, que obstaculizaron la pista de aterrizaje en medio de una gran manifestación en favor de Zelaya. En la segunda, el 24 de julio, por tierra desde Nicaragua a través del puesto fronterizo de Las Manos, tras permanecer dos horas en la zona neutral, regresó ante la presencia de contingentes militares en el lado hondureño con la orden de detenerle.

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